CASO  SCHREBER: El lado Junguiano
Una revisión crítica.

Por Horacio Ejilevich Grimaldi
Presidente de la Fundación C.G.Jung de Psicología Analítica

 

INDICE 
Introducción –
Primera parte                  

El Clan Schreber.                                                        
La madre (el anima)

Pautas para una interpretación junguiana de la Paranoia
.             

La Mitología 

Interpretación del delirio desde el mitologema.       

El Héroe Mesiánico.                                                       

Apéndice.                                                

Segunda parte: La Parafrenia           

Características semiológicas sobresalientes.          

              Análisis del delirio. 

              El delirio.                                                                       

              Formas clínicas.                                                              

              Diagnóstico diferencial.                                              

              Etiología y Patogenia.                                                 

              Evolución.                                                                     

 

 

Tercera parte

           Esbozo biográfico a modo de conclusión.                 

           Una anamnesis filo y ontogénica.                                

      

 

Bibliografía . Notas            

 

 

CASO SCHREBER : El Lado Junguiano

 

Rana René: ¿Por qué tienes una banana en cada oreja?
Oso Figueredo: Para espantar a los cocodrilos...
Rana René: Pero si aquí no hay cocodrilos.
Oso Figueredo: ¡ Has visto qué bien que funciona!

(Tomado del “Show de los Muppets’’.)

 

Por dos lados podemos intentar aproximarnos a la comprensión de este historial patológico paranoico y descubrir en él los complejos y las fuerzas instintivas de la vida anímica que nos son ya familiares: partiendo ya de las manifestaciones delirantes del sujeto mismo y de los motivos de su enfermedad.

El primer camino nos tentaría, una vez que C. G. Jung nos ha dado el brillante ejemplo de la interpretación de un caso grave de demencia precox con manifestaciones sintomáticas extraordinariamente apartadas de lo normal. . .’’

Continuando con la afirmación freudiana de los caminos existentes en cuanto a abordaje del caso se refiere, se planteará una perspectiva elucidatoria interpretativa del caso Schreber, desde el marco teórico de la Psicología Compleja de C. G. Jung.        

 
INTRODUCCIÓN

Para arribar a las líneas de pensamiento junguiano con respecto a este caso de Paranoia, se hace necesario realizar un resumen crítico de los motivos a los que S. Freud llega.

Creo que en primer lugar el motivo freudiano de la utilización del caso Schreber obedece  a los siguientes objetivos.

Ampliar el campo del Psicoanálisis, generalmente restringido a las Neurosis, utilizando la misma metodología, es decir los métodos hipotético deductivo (causalista) y psicoanalítico (reduccionista), que le dieran oportunamente basamento teórico, en particular en la Histeria. Al respecto se remite al trabajo de Freud ‘’Análisis de una Histeria’’,denominado también el Caso Dora.

Comparar en la Paranoia, diversos mecanismos de defensa del yo, a fin de ubicar el específico de esta patología.

Partir de una hipótesis psicoanalítica, en este caso en particular el de la defensa contra la homosexualidad.

El esquema interpretativo del caso Schreber, es, a grandes líneas, el siguiente:

Una vez declarada la enfermedad en el paciente por segunda vez, se instaura en en su psique una poderosa idea dominante, esto es la de su trasformación en mujer. El pródomo deesta idea delirante, se encuentra en la propia autobiografía del paciente, y es apuntada por Freud:
Además, una mañana en estado de duermevela tuvo la idea de que ‘debía de ser muy agradable de ser una mujer en el momento del coito’ idea que luego con plena consciencia rechazó indignado.

Según Freud, esta pulsión dominante, fuerza al paciente a esquizotomizar su mundo objetal, es decir a retirar la libido de los objetos, produciéndose, como así es descrito en la autobiografía de Schreber, lo que denominaremos vivencia del fin del mundo.

Frente a ello, el individuo psicotizado, proyecta en un objeto determinado sus temores y fantasías homosexuales, desarrolandose así de esta forma la Paranoia.

A lo largo de la exposición, queda patentizado el cambio de amor - odio, los dos pares antitéticos más importantes en Psicoanálisis, del que es víctima su médico, el Dr. Flechsig.

En esta circunstancia  Freud se dispone a probar cuál es el mecanismo específico intrapsíquico de la Paranoia y pasa revista a varios de ellos, en forma exhaustiva, completa y erudita, pero sin llegar a ningun conclusión al respecto.

No obstante lo cual, al poner a prueba el de la represión, refiere que el problema podría estar en relación con el que denomina segundo momento de la represión, teniendo ésta tres, a saber:      

la Fijación (represión primaria)

la represión propiamente dicha.

El retorno de lo reprimido.

Hasta aquí, lo que consideramos fue la intención de S. Freud al exponer en sus historiales clínicos un caso de Paranoia.

Jaques Lacan va más lejos de su exhaustivo análisis de Schreber y concluye que el mecanismo típico de esta singular patología  está constituido por la denominada forclusión, es decir la no inscripción de la metáfora paterna.

Ésta estaría formulada  a la manera de una substitución significante, en la medida que provenga de una concatenación lógica de sus términos, aunque teniendo en cuenta que la condición sine cuanon será la que cada uno de ellos avendrá en la medida en que pueda desplazar al interior, es decir substituirlo. Cuando Lacan dice: 

La elisión del significante, su tachadura es lo que constituye la condición del éxito de la metáfora de la substitución. . .  

Debemos entender que en tanto un significante nunca pueda recubrir plenamente el significado, surgirá constantemente otro, repitiendo el intento.

No obstante, elisión, remite a frustración, que sería la producida por la condición de plena significación.

Este resabio de significación estructurante y estructural, que posee para el sujeto una significación desconocida que nunca termina de saberse, surgirá como efecto de la falta en el significante. Es allí donde aparecerá un significado ‘’metafórico’’.

De esta manera podría afirmarse que en Schreber, la metáfora paterna, es decir la que substituye al  nombre del padre el lugar de la madre simbolizada.

Lacan relaciona la psicosis con la ausencia de ‘’Bejahun’’ (afirmación), lo cual se instituye como la simbolización primordial al significante. Por el contrario la ausencia de Behajun en el significante produciría el no logro del efecto metafórico del nombre del padre y esta carencia metafórica provocará una similar en el lugar de la significación fálica para el sujeto. De acuerdo a Lacan ello estaría manifestado por el propio Schreber en la referencia al asesinato de almas. ..

Debido a la falta de metáfora el significante del nombre del padre aparecerá forcluido en el lugar del Otro. Ello siguiendo a Lacan derivará desde lo real en el cumplimiento de la feminización.

Resumiendo en ambas posiciones, similares y compatibles encontramos que, en última instancia Freud ve en la paranoia un mecanismo de defensa contra fuertes pulsiones de etiología homosexual mientras que el substrato de la interpretación lacaniana, que estaría dado por el deseo y el significante de la figura del padre (2), concluye en la feminización.

Sin embargo Lacan, ‘’encuentra’’ el mecanismo típico de la Paranoia, que Freud deja insinuando, como se apuntó. Según el autor francés este sería la forclusión, es decir la no-inscripción de la metáfora paterna.

Sin perjuicios del análisis interpretativo del delirio de Schreber, realizado por Freud y retomado por Lacan, consideramos que el mismo adolece de dos escotomas:

La interpretación del delirio es parcial, por cuanto se amolda éste al marco teórico pre-existente en el investigador, esto es el marco psicoanalítico.

Dicha interpretación es en algunos casos tomada simbolicamente, como ser la parte referente a la denominada antesala del cielo y los pájaro parlantes, mientras que en otros,de acuerdo a la conveniencia teórica

Es considerada en forma literal, como por ejemplo,como se señala el propio Freud:

...El hecho de que algunas de ellas [ se refiere a las ideas delirantes] coincidan lateralmente con los temores hipocondríacos de los onanistas...

No observemos en todo el trabajo una interpretación que abandone las dos premisas precedentes por lo cual concluimos que la misma no ataca la raíz del delirio.

Si bien el mismo Freud incluye en su apéndice lo siguiente:

...Este breve apéndice al análisis de un paranoico puede contribuir a demostrar cuán fundada es la afirmación de Jung de que las fuerzas productoras de mitos de la Humanidad no se han extinguido sino que crean hoy en la Neurosis los mismos productos psíquicos que en las épocas más antiguas. . .

No consideramos que el trabajo de Freud, salvo la mención de Salomón Reinach del apéndice, se haya intentado esbozar una interpretación del delirio Schreberiano.

Por lo demás, si, citando nuevamente a Jung, Freud añade:

...Vimos ya las singulares relaciones que el enfermo  mantenía con el sol como un símbolo sublimado del padre...

No veo motivo alguno para no invertir la premisa, esto es que la figura del padre, es un  símbolo sincretizado del Sol y por ende de Dios.

La explicación psicoanalítica a este punto sería que la única línea posible es la de considerar al Sol como símbolo sublimado del padre, pues aquí se ejerce el mecanismo de represión.

Sin embargo este mecanismo ha probado ser fallido, pues la Paranoia se ha instaurado en Schreber  y al no cumplir su cometido se recreó la denominada vivencia del fin del mundo para focalizar por último en la figura del Dr. Fleshig, la diacronicidad derivante de la hiancia (aquí se daría la folclusión lacaniana).

La cadena de significantes es más amplia pues respondería al siguiente ordenamiento: Fleshig / padre / Dios / Sol.

En el análisis freudiano los dos elementos últimos refuerzan la figura paterna, careciendo de significado en sí mismo mas que para ocultar, represión mediante la homosexualidad. . .


 

EL CLAN SCHREBER

La más antigua de todas las sociedades.

Y la única natural es la familia.

J. J. Rousseau.’’El contrato social’’-Lib.1

 

 

El tatarabuelo de Daniel Paúl Schreber, se llamó Johann David y vivió aproximadamente entre los años 1660 y 1740. Fue rector del Monasterium Sanctas Marias Pforta, fundado en 1137. Si bien en 1543, esta institución fue una de las más célebres Fürtenschule (Escuela de o para príncipes) es importante destacar un elemento no tomado en cuenta en ningún trabajo previo sobre el caso Schreber.

El desarrollo de la mística en Alemania y Flandes, fue notable por el número de mujeres que participó en el movimiento. Cabe citar entre ellas a Santa Hildegarda (1098-1179), durante cuya vida fue fundado el Monasterio del cual Johann David fue Rector posteriormente. El misticismo de Santa Hildegarda, abadesa y profetisa alemana, se caracteriza por concebir a la Divinidad bajo la forma de la Luz viviente, cuyos rayos o fluidos la iluminaban.

Esta e tipo de misticismo, al que podríamos agregaren forma similar el de Mechthild           ( Matilde) de Magdenburgo (1210-1285), quien precisamente escribió un libro que ejerció considerable influjo en su época y se llamó precisamente La fluyente luz  de la Divinidad, y por citar uno más el de Santa Gertrudis la Grande (Grosse)que coincide plenamente con la posterior forma delirante que adoptará Daniel Paúl Schreber.

Sin embargo, el místico alemán por excelencia fue el sacerdote dominico Eckhart (1260-1327).

Sintéticamente, la doctrina del denominado Maestre Eckhart era la distinción (gnóstica?), entre Dios, el poder divino que obra en todo el Universo y la denominada Deidad (Gottheit), Dios es la palabra proferida de la Deidad que se contempla a sí mismo en un eterno ahora.

Eckhart enseña que hay dentro del alma una chispa divina, que rechaza todas las criaturas y busca sólo a Dios, ya que su salvación es el retorno a aquello de donde proviene, es decir el Ser, lo Divino, el Bien. Por consiguiente el Mal es el no ser. Este maniqueísmo gnóstico de Eckhart le valió la condena del Vaticano por herejía en 28 proposiciones, de las cuales 15 fueron consideradas heréticas propiamente  dichas y el resto ‘’sospechosas’’. Eckhart, después de una defensa que duró tres años, fue condenado por el Papa Juan XXII en una bula publicada en 1329.

Sin embargo, todo  ese tiempo bastó para que se produjesen dos cosas, primeramente la formación de un fuerte sentimiento antipapal en el pueblo de alemán, y como segundo, la creación de la sociedad de los Amigos de Dios, influidas por las obras de las santas mencionadas anteriormente y las ideas del Maestre Eckhart.

Esta Sociedad secreta, se nucleaba preferentemente en estratos instruidos, y Monasterios como el Sanctas Marias Pforta.

Siguiendo la vida del tatarabuelo de Daniel Paúl Schreber, encontramos que el ascetismo místico germano, sin duda estructuró en gran parte su personalidad. Escribió tres obras editadas en Leipzig por Cristoph Fleisher.

La primera de ellas es de 1688 y se titula De libris Obscoenis (Acerca de los libros obscenos), que constituye un verdadero index o lista negra en la cual se hallan autores como Marcial, Horacio o Juvenal.

La segunda obra, editada también por C. Fleisher, no ha podido ser hallada, aunque se sospecha haya sido una autobiografía. Con respecto  a la tercera y afortunadamente última, data de 1736, siendo nuevamente editada por Cristoph Fleisher. Su título es demasiado abarcativo: Lineae doctrinae fidei, H.E. articuli theologiae theticae ut ex compendio Hutterianofacilius capiantur, certis justas paediae lineis adumbrati.(Caminos de la doctrina de fe, artículos de la doctrina positiva para facilitar su extracción del compendio de Hutter, esclarecidos por los certeros caminos de una justa pedagogía.

Ahora bien Hutter o Hutten, Ulrich Von fue un humanista y reformador alemán (1488-1523) quien en 1505 abandonó la Abadía de Fulda, donde profesaba la regla de San Benito e intervino en la controversia de Reuchlin con los Dominicos de Colonia y desde Italia en la composición de las epístolas ‘’Obscurorum virorum’’. En 1517 Maximiliano Primero lo corona poeta en Augsburgo, desde donde empieza una violenta campaña contra el Papado, representando entonces por León X, a quien dedica una diatriba furibunda como prólogo de otro libro. En 1520 entró en estrecha relación con Lutero.

De lo expuesto, resulta obvia la influencia sufrida por Johann David Schreber, por el misticismo alemán, el ascetismo como camino de salvación, y el furibundo antipapismo y anticatolicismo.

Incluimos como coincidencia significativa, como diría Jung, la similitud de los apellidos, según describió Alfred Adler como se dijo oportunamente entre el imprentero de la familia Schreber, Cristoph Fleisher y el posterior médico de Daniel Paúl Fleshig.

Fleshig significa literalmente en alemán: carnicero.

A pesar del puritarismo de Johann, hubo descendencia. Un solo hijo llamado Daniel Gottfried.

Gottfried, aunque sin traducción literal, puede entenderse como ‘’la paz de Dios’’.

Daniel Gottfried Schreber, bisabuelo de Daniel Paúl, inaugura la inserción familiar en la Jurisproduencia y el Derecho. Fue asesor jurídico y económico en varias ciudades estado, de donde obtuvo la base monetaria que sustentaría las pretensiones familiares.

Ocupó Cátedras en la Universidad de Leipzig y Butwoz.

Con Daniel Gottfried, el clan Schreber, aparte del antipapismo y anticatolicismo, inaugura una variante  cara al espíritu alemán. En el discurso de la clase inaugural de la Universidad de Leipzig, que teóricamente versaría sobre economía, finaliza con una diatriba antisemita:

...Los judíos y otros enemigos, cesarán las quejas por las rutas estropeadas...

Desdichadamente Daniel Gottfried, escribió numerosos libros, que fueron editados también por C. Fleisher.

Muerto en1777, dejo dos hijos: Johann Christian Daniel (1739-1810) y Daniel Gottfried, para perpetuar la paz celestial.

Johann Christian Daniel, fue un médico que dictó cátedra en la Universidad de Butwoz, al igual que su padre y murió a los 62 años sin descendencia, tras una vida casi monacal.

Su hermano, Daniel, a la vez abuelo de Daniel Paúl Schreber, prosigue la tradición jurista familiar desempeñándose como abogado en Lleipzig. Se casó con Federica Grosse, la grande al igual que Santa Gertrudis, la mística mencionada precedentemente.

De esta unión entre Gottfried,’’paz celestial’’, y  Federica’’Santa Gertrudis’’ nacieron dos hijos, otro Daniel, nombre repetido en el clan, muerto prematuramente a la edad de tres años y Daniel Gottlieb, que literalmente significa amor de Dios, Moritz (1808-1861).

En el padre de Daniel Paúl, es decir Gottlieb Moritz, se sincretiza toda una constelación arquetipal colectiva, que trasciende al grupo familiar al clan y llega a las mismas raíces (folk), del pangermanismo.

Como médico ortopedista, estaba abocado a difundir la importancia del ejercicio, la dieta y la austeridad en las costumbres, para difundir el renacimiento del espíritu germano vigoroso y originario (!).

El padre de Daniel Paúl se destacó también como escritor, teniendo como impresor a la ya Editorial Fleisher. De la extensa lista de sus obras, rescatamos un título de una de ellas publicada en 1859, ‘’Anthropos’’. Der wunderbaudes menschlichen Organismus sein leben und seine Gesundheitsgesetze Zugleich für Schuluntercht’’ (Antropos, maravillosa construccíon del organismo, sus vidas y sus leyes de salud. También para la educación escolar.

En el primer capítulo de su obra más conocida: La gimnasia médica casera, escribe lo siguiente:

...Lucha por conseguir el dominio total sobre ti mismo, sobre tus debilidades y carencias espirituales y corporales...

Moritz Schreber, se preocupó y focalizó su interés en la religión en las postrimerías de su vida escribió:

...El cuerpo es la raíz del árbol de la vida espiritual y de la existencia terrestre... Es el templo de un ser divino...

En sus obras, se trasluce un ascetismo combinado como una mística germana ancestral.

Esta concepción germana, ha sido sintetizada y descripta por Jung, en su ensayo Wotan.

Wotan u Odín, es el símbolo de la deidad nórdica pagana, del arquetipo de la agitación, la destrucción, el cíclico, simbolizado en la guerra.

Se entiende en la conceptualización de este arquetipo si consideramos al inconsciente colectivo de la especie humana no solo como reservorio de productos culturales transmitidos filogenética y antogenéticamente sino también como contenedor de patrones de acción (action’s patterns).

Una comparación con las sagradas escrituras nos mostrará la similitud de símbolos.

...”Y ya salió otro caballo bermejo y al que lo montaba le fue dado el poder de quitar de la tierra  la paz  y que se matasen unos. Y se le dio una gran espada”...(Apocalipsis – Vers. 4) 

Wotan es el arquetipo simbolizado de uno de los cuatro jinetes, la guerra, inclusive con atributos similares, el caballo Sleippner, de color bermejo y la espada.

El Wotan teutón y el jinete bíblico no son más que los símbolos de la autodestrucción del género humano. Sin embargo el primero de ellos, es específicamente germano, pertenece a su herencia arcaica, a su inconsciente colectivo como clan, grupo tribal, sociedad.

En Marzo de 1936, tres años del estallido de la Segunda Guerra Mundial, Jung alertó sobre esta eclosión cíclica de la barbarie irracional en su artículo aparecido en la Neue Schweizer Rundschau.

Allí aludía  a su temor de que en un país civilizado, en referencia a la Alemania  de preguerra:

 

“...Al que se creía mucho más allá de la Edad Media, Wotan, pudiera despertar de nuevo, como un volcán apagado de renovada actividad”...(Hay versión española. Ed. Guadarrama. Consideraciones sobre la Historia Actual). 

Jung equipara a Wotan con todo lo que su carga de muerte, ascetismo y fascinación significa: 

...”Me atrevo a soltar la afirmación herética de que el viejo Wotan, con su carácter abisal nunca exhausto, explica mejor el nazismo que los factores nacionales”...C. G. Jung, op.cit. 

Este Wotan se halla implícito en toda filogenia Schreberiana.

A la diatriba antisemita del bisabuelo de Daniel Paúl, cabe añadirle el siguiente párrafo de su propio padre:

Durante siglos, el alma del pueblo alemán, plena de frescura de vivir. Luchó contra el sombrío poder del papismo y del jesús de la Edad Media, si que ese poder haya podido sofocar su frescura. . .Daniel G. Schreber. Ueber Volkserziehung und zitgemasse (1860).

En Daniel Paúl Schreber, se encarnará como se detallará más adelante el Wotan / Sigfrido... el héroe trágico de Wagner . . . el Ragnarok que será el mandato arquetípico- familiar.

Frente a esta filogénesis, creemos que reducir el complejo nuclear solamente a la figura del padre es cometer una parcialización, que corta la cadena arquetipal, de la cual Daniel Paúl, es el último emergente.

 

LA MADRE

EL ANIMA

 

‘’Llamadme siempre nuestro hijo. .  .

ese título es más preciado para mí

que la dignidad real’’.

Federico II de Prusia.

 

Cuando Paulina Haase cumplió 90 años, su hijo Daniel Paúl le dedicó una serie de versos, que vieron la luz del 29 de Junio de 1905.

Paulina nació en una casa célebre llamada la Feuerkugell (bola de fuego).

Allí se hospedaron Goethe y tocaron Mendelssohn y Schuman.

La familia de Paulina no sólo era rica sino también muy encumbrada socialmente hablando. Julien Queckelbeen, afirma la transmisión del prestigio de la familia Schreber a través de las mujeres Queckelbeen destaca un pasaje de las rimas en el cual Daniel Paúl hace referencia a su propio nacimiento. Dice Schreber: 

...La cigüeña tuvo la audacia de volver Antes de lo que se hubiera podido pensar Y yo mismo aparecí en efecto . .  .Apenas digno de tu aprobación.   

Es decir que si Schreber se considera digno de la aprobación materna es porque teme la desaprobación.

La connotación en Alemán cobra importancia pues aprobación significa: beifall, desaprobación Missfall, pero Miball, significa aborto.

Daniel Paúl pinta a  su madre como una mujer de fuerte carácter, independiente y segura de sí.

A los cuarenta y cinco años quedó viuda y con cinco hijos, Gustav de 23, Anna de 21, Paúl de 19, Sidonie de 15 y Klara de 14.

A su vez, como coincidencia significativa  también es interesante remarcar que Paúl, es el equivalente masculino de Paulina. (El hijo como poder materno?)

Hay que destacar que financió objetivamente a Gustav, el hermano mayor, hasta que este se suicidó.

Sin embargo no tenemos noticias de que haya puesto el mismo criterio en Anna, Sidonie quien también falleció prematuramente, o Klara, la menor de las mujeres.
 

PAUTAS PARA UNA INTERPRETACION JUNGUIANA DE LA PARANOIA

 

’Ó giustizia di Dio, quanto e severa, che

cotai colpi per vendetta croscia.’’

‘’Oh justicia de Dios que terrible debe ser

cuando asestas tales golpes de venganza!’’

Dante. Infierno – Canto XXIV, V 119 Y 120

 

Apartándonos del esquema de la sexualidad en su sentido literal iniciaremos un estudio de las partes del delirio paranoico enunciadas por Freud...

El paciente se desempeño como Dr. en Derecho, siendo magistrado de los Tribunales de Sajonia.

El mismo Daniel Schreber escribe lo siguiente:

Dos veces he estado enfermo de los nervios y ambas a consecuencia de un exceso de trabajo intelectual. La primera siendo magistrado en Chemnitz a consecuencia de la actividad desplegada en unas elecciones al Parlamento y la segunda a causa de la extraordinaria labor que hube de desarrollar al hacerme cargo del puesto de presidente del Tribunal de Dresden. . .

Es decir el Dr. Schreber no sólo era un abogado común, con un desarrollado sentido de la Justicia, sino que también llega a ser presidente del Tribunal de Dresden, esto es la instancia superior más alta, en cuanto a Justicia se refiere.

En este punto, antes de entrar al análisis del delirio posterior, creemos que vale la pena un estudio de ciertos aspectos de la anamnesis del paciente como el que mencionamos precedentemente...La extraordinaria labor.

La labor de Schreber se encuentra relacionada en un primerísimo plano con la Justicia.

Esta palabra, y ésta es una ventaja que poseemos sobre la lengua alemana, es decir no latina, deriva del antiguo idioma romano: Iustitia - iustitiae, esto significa literalmente: justicia /equidad/ derecho.

Pero también en su acepción Iustitiae / Iustiarum: mandatos divinos.

Si combinamos objetivamente las dos aceptaciones encontraremos lo siguiente:(el cumplimiento) de la justicia, (con) equidad y derecho (de los) mandatos divinos (similar a la ‘’religio’’de Cicerón).

Ya se observará la existencia  de otra línea de pensamiento, que retrotrae el pródromo de la enfermedad a épocas anteriores a Octubre de 1893. En sus finales, en donde se verifica la segunda recaída de Schreber.

Es absurdo suponer que la elección de la carrera fue tal porque su psique ya estaba descompensada. Con esta argumentación ‘’resolveríamos’’, mediante las generalizaciones tan caras al psicologismo, el problema vocacional. De esta manera, el Médico (la especialidad Cirugía por demás) no sería otra cosa que un asesino sublimado, la monja una prostituta, etc.,etc.

Esta tesis, probadamente falsa y sin embargo tan utilizada se verifica en su inconsistencia, por la reductio ab absurdum. Esto es, si el Cirujano es un asesino psicopático sublimado, entonces un asesino psicopático será nada más que la sublimación de un cirujano. .  .(!)

Sin embargo y dejando de lado las odiosas generalizaciones, nos limitaremos a afirmar una coincidencia significativa existente entre la elección de la carrera por parte del paciente y su posterior enfermedad.

Esta coincidencia significativa es con todo más fuerte y posse un comun sense mayor que adjudicar ya la descompensación paranoica a la figura del padre o la defensa contra la homosexualidad.

Si la imagen de Schreber con respecto a la imago de su padre hubiera sido tan nefasta, a punto de anularlo, probablemente se hubiera limitado el hijo a ser el deseo del padre, es decir médico. Sin embargo, y esto nos remite nuevamente al padre bueno, el Dr. Schreber no puso mayores objeciones en que su hijo siguiera otra carrera tradicionalmente opuesta a la Medicina, esto es la abogacía.

Aquí se podrá decir que ambas poseen en su esencia la misma motivación, esto es el servir y estimular el desarrollo de la Humanidad, ya mediante la salud física, ya mediante el derecho como normatizador de la convivencia social.

Esta argumentación carece  en absoluto de validez pues fuese cual fuese la carrera a desempeñar, si se la hace seriamente revelará un profundo sentido social. Tanto el Arquitecto. Ingeniero, Estadista o militar, por citar sólo algunas profesiones, poseen en su base un innato  sentido altruista, social y comunitario que excede la simple búsqueda de lo económico, cosa que en la familia del paciente, no era en modo alguno motivo de preocupación.

Relativizada de esta forma la figura castradora del padre se quita un argumento de peso a la etiología presuntamente homosexual de la paranoia y al concepto lacaniano de la forclusión.

En el plano anamnésico, el joven Schreber se recibe y destaca en su profesión, elegida libremente.

No pretendemos en esto en modo alguno negar validez a la influencia paterna, sino tan sólo revitalizar ésta como causante única de la posterior patología. Si se aceptan estas observaciones, la conclusión a la que se arribará es la de que la figura del padre, si bien pudo actuar como catalizante, productora de la reactio posterior, no es la causa primaria, sino que ella debe ser buscada aún más atrás, en la conformación de la imago masculina/femenina del propio Schreber.

El matrimonio de los padres de Schreber. Era, bajo todas las luces, normal y respondía a las exigencias de la época.

Sin duda, el hijo, ignorante de los motivos del padre, debió en algunos momentos y bajo especiales circunstancias sentirse literalmente encorsetado en las invenciones de su padre, por lo demás, según describe falto de afecto.

Consideramos que la descripción del padre de Schreber dada por él mismo, responde a un tipo introvertido-pensante, tipología a la cual, como es sabido, le es muy dificultoso expresar los afectos hacia los objetos externos, lo cual compensa sublimando los mismos (sentimientos altruistas: Medicina, etc.),o volcándolos hacia sus objetos internos (imago).

En resumen, la argumentación del padre tiránico sádico, es imposible de ser verificada empíricamente o al menos tendría la misma validez que la hipótesis de un padre altruista y preocupado por el sufrimiento de la humanidad. Esto haría a la bipolaridad arquetípica de la figura del padre: Pater benevolens vs. Pater terribilis.

Ante la duda, rechazo el argumento, del padre sádico y aceptamos una transacción en la cual lo que eventualmente pudo haber sido vivvido por Schreber como un padre malo objetivo, no es otra cosa que la imago (la imagen interiorizada, cargada efectivamente) del mismo.Esta  imago, sería a priori, entonces buena/mala, es decir, respondería al mecanismo esquizo-paranoide kleiniano.

Como el propio paciente señala a su autobiografía, nos limitaremos, por el momento a hacer dos observaciones. La primera de ellas, el uso que da Schreber en sus Memorias al adjetivo extraordinario, es decir más alla de lo ordinario...’’La extraordinaria labor’’...

En el texto este adjetivo, se encuentra ya en su forma femenina, siendo en Alemán lo mismo.

La segunda observación que retomaremos a lo largo de este trabajo, será la observación dada por Alfred Adler, en las célebres reuniones de los Miércoles, acerca de la predeterminación de las profesiones de los hijos y la importancia del nombre y del apellido.

 

LA  MITOLOGÍA 

El propio Freud toca también el tema mitológico en su intento de explicación del delirio de referencia acerca  de los homúnculos, cuando menciona el nacimiento de Minerva, para afirmar que estos homunculus no son otra cosa que el hijo del espíritu para compensar su falta de hijos. 

Desgraciadamente, no se tomo en cuenta el verdadero mito de Minerva, figura romana donde se sincretiza la Atena Griega y la Atergatis oriental.

Palas Atenea (Minerva), es llamada por antonomasia la Diosa Virgen, siendo su don la Inteligencia, según la concepción homérica. Por fallo del destino, de la unión de Zeus con Metis, debía nacer un hijo que superaría a su padre en poder. Zeus (se revive el tema de la Antropofagia), se tragó a Metis antes de que ésta diera a luz. Aquello le produjo un dolor de cabeza tan intenso que ordenó a Hefaistos, Dios del Fuego, que le partiera la cabeza de un hachazo. Al hacerlo salió Atenea (Minerva), armada con una lanza. Cabe distinguir que Metis, era Diosa de la Sabiduría, lo cual, en la práctica produce una sincretización de ésta en Atenea. Es decir, es decir de la Antropofagia ritual (este tema es aún más antiguo y se menciona a modo de ejemplo al propio Cronos [El tiempo] deborado a sus hijos, de quien escapa solo el propio Zeus) se produce una simbiosis entre Temis (madre muerta) y Atena (Minerva) (hija viva). Dado el atributo de Atena (la virginidad), el incesto es absolutamente simbólico, a punto de que el parto es craneal y masculino.

Aquí un tema  mitológico, indica dos pautas constantes en el delirio de Schreber:

La Antropofagia (el paciente fagocita sus propias vísceras).

La superioridad del hijo por sobre el padre (afán de poder)

absolutamente desexualizado y justificador de la antropofagia ritual (el paciente en su delirio se enfrenta con el Dios, pues es más que él).

Hecho este completamiento de la mención freudiana sobre Minerva, analicemos ahora el símbolo mitológico de la justicia, es decir la ley.

Se trata de la Diosa Temis.

Esta deidad pertenecía a la raza de los Titanes, primero pobladores de la Tierra. Hija de Urano, el antiguo Dios y de Gaia o Gea (la Tierra). Como diosa de las leyes  eternas, era una de las esposas de Zeus. (La segunda  precisamente después del trágico fin de Metis en el estómago del padre celestial del Olimpo [otra coincidencia significativa].) Temis es madre de dos trilogías: las Horas y las Moiras o Parcas, a saber: Cloto, Laquesis y Atrophos. (La primera devanaba, la segunda hilaba mientras que la tercera cortaba el hilo de la vida.)

También engendró a la Virgen Astrea (otra sincretización de la misma Temis, pues Astrea es Diosa de la Justicia,  virgen como Minerva).

Según una tradicción  representada por Esquilo, el poeta dramaturgo griego, Temis era madre de Prometeo, el encargado de dar el fuego a los seres humanos. Temis asimismo fue la instigadora frente a su esposo Zeus ante quien actuaba como concejera, de dar principio a la guerra de Troya con el pretexto de eliminar la super población humana (mitologema del fin del mundo). Por último enseñó al célebre Apolonio de Tiana las artes de la adivinación.

De esta indagación en el campo mitológico surgen indicios sumamente interesantes.

Tanto Minerva, mencionada por Freud, como Temis y su hija eran vírgenes como condición sine qua non para poder ejercer sus poderes.

Temis,la  diosa de la Ley y su sincretización en la Virgen Astrea, son figuras simbólicas que surgen después de la separación de Metis, madre de Minerva, como esposa e hija del Dios Zeus.Temis es madre de Prometeo.

Como hipótesis de trabajo concatenaremos de ser ello posible estas conclusiones con la historia conocida de Schreber. Al hacer esto estamos comprobando la premisa siguiente, aceptada por Freud y enunciada por C. G. Jung, en el hecho de la pervivencia de mitologemas ancestrales en la psique humana.

Dichos mitologemas cobran dimensión, características y vida propia, según Jung, pasando a desarrollarse paralela o independientemente de nuestro yo (Persona o, en este caso más apropiadamente Complejo de Yo).

Para el profano en Psicología junguiana, detallaremos que el dominado Complejo del yo, es un arquetipo compuesto por las máscaras  que a lo largo de la vida histórica del individuo han sido aceptadas.

Al hablar de Mitologemas, hacemos referencia al Complejo (ideas o representaciones independientes y afectivamente cargadas), de símbolos en los cuales se expresa un arquetipo.

Por último diremos que el arquetipo, en el sentido que se utiliza en el presente trabajo, es el equivalente a un modo de acción, independiente de la experiencia individual, conformado a través de la evolución de la especie humana. Nos referimos a ideas y moldes de comportamiento a priori de la experiencia.

De la concatenación de los mitologemas descriptos precedentemente con la historia de Schreber, surgen indicios que nuevamente incluimos en la categoría de coincidencias significativas. Ellos son:

El paralelismo existente entre la virginidad de Minerva (traída al desarrollo del problema por el propio Freud), Temis y su hija espiritual, la Virgen Astrea, y la incapacidad del matrimonio Schreber de procrear, debida, según se deduce de la lectura que del caso hace Freud, de la mujer de D. Schreber  (castración simbólica).

La reiteración del tema de la Antropofagia ritual en la posterior fase delirante del paciente.

Al respecto recordamos que se indico anteriormente que Temis era madre de Prometeo.

G. Schaw, hace una interesante narración en ‘’Deucalión y Pirra’’, que se transcribe a continuación:

 

Deucalión miró a su alrededor.El país se hallaba devastado y sumido en sepulcral silencio.Ante aquel espectáculo, las lágrimas rodaron por sobre sus mejillas y dirigiéndose a su esposa Pirra le dijo:’’Ámada compañera única de mi vida por muy lejos que mire, en cualquier dirección que vuelvo mis ojos, no descubro un solo ser viviente. Nosotros dos unidos constituimos la población de la tierra.

Todos los demás pobladores  han sucumbido bajo el diluvio. Pero tampoco nuestras vidas están del todo seguras. Cada nuve que diviso me lleva aún de pavor. Y aún suponiendo que todo peligro haya pasado, qué vamos hacer en la tierra abandonada?Ah, si mi padre Prometeo me hubiese enseñado el arte de formar criaturas humanas e infundir un espíritu a la moldeada arcilla?’’Así dijo y la desamparada pareja prorrumpió en un llanto; después hincaron  las rodillas ante un altar medio derruído de la Diosa Temis y comenzaron a suplicar:Dinos, oh Diosa! Por qué medio regeneraremos nuestra raza exterminada? Ayuda a volver a la vida al mundo fenecido!

Dejad mi altar – resonó la voz de la Diosa- Cubrid con un velo vuestras cabezas y arrojad  detrás  de vosotros los huesos de vuestra madre.

Durante un buen espacio permanecieron ambos atónitos ante la enigmática sentencia divina.

Por el alma de Deucalión pasó como un rayo de luz y dijo a su esposa:

Si mi sagacidad no me engaña, el mandato de los dioses no entraña impiedad alguna. Nuestra gran madre es la Tierra, sus huesos son las piedras y éstas son, Pirra, las que debemos arrojar tras nosotros . . .

Entonces se produjo un gran milagro: la piedra comenzo a perder su dureza y volviose flexible, creció, tomo cuerpo, aparecieron en ella formas humanas aunque impresisas todavía. Todo lo que había de húmedo y térreo en el mineral trocose en la carne del cuerpo; lo rígido y firme se convirtió en huesos. Las vetas de las piedra quedaron siendo arterias y venas.  . .

La humanidad había renacido! 

Por su parte, con referencia al mito de Prometeo, hijo de la Justicia, añadiremos que fue el dador del fuego a los seres humanos, condenado por ello a ver sus entrañas desgarradas por las aves de Némesis, eternamente, castigo que sin embargo interrumpió la figura del Héroe, encarnada en Heracles (Hércules).

Hasta aquí los Mitologemas derivantes del texto freudiano y la propia elección de la carrera del paciente.

La alucidación de los símbolos surgidos en el delirio con los de los Mitos, en este caso griegos, no por obvia debe dejar de ser enunciada, aunque aún bajo el rótulo de coincidencias significativas.

 

INTERPRETACION DEL DELIRIO DESDE EL MITOLOGEMA

 

Aquel a quien los Dioses quieren destruir

primeramente lo enloquecen...

Quos perdere vult Juppiter

dementat prius            

Eurípides, ‘’Fragmentos’’

 

Como se indicó oportunamente el pródromo de la enfermedad de Schreber, fue fijado en la fantasía de duermevela acerca del goce sexual femenino. De ella nos referimos específicamente posteriormente.

En el mito de Deucalion y Pirra, se observa la idea arquetípica de la destrucción del mundo, el Apocalipsis bíblico o el Ragnarok germano. Es el Ocaso de los Dioses. . . Sin embargo en la Justicia de la deidad, queda la posibilidad de reconstruir un mundo mejor. Así pues Jehová salva del Diluvio a Noé y éste a los seres vivientes, dos de cada especie, un macho y una hembra, esto es la unidad del Ying y del Yang. En el mito descrito precedentemente es la propia Justicia, es decir Temis, quien permite dar la posibilidad de reparar el mundo perdido.

Es innumerable, por lo arquetípico del tema, seguir agobiando con ejemplos sobre la caída, la destrucción, la reparación y el renacimiento.

Sin embargo, hay una analogía que será de gran utilidad y es el equivalente de este mitologema, reinterpretado por la religión cristiana. Dios, envía a su hijo, el Cristo, para redimir con su carne y su sangre el pecado de la humanidad, y así posibilitar la salvación  del alma del Ser Humano, la cual resucitará el día del Juicio final. Ese día confrontarán fuerzas el Cordero del bien, que vendrá como el León de los justos (esto es quienes siguieron a Dios) y el Gran Leviatán, el Anticristo, secundado por Gog y Magog.

El dogma de la transubstanciación, esto es la ingesta simbólica del cuerpo y la sangre de Cristo, nos permite, según el catolicismo, alojar dentro de nosotros a Dios mismo.

Este punto revestirá particular importancia dadas las tradiciones religiosas cristianas de la familia Schreber, como se indicó perteneciente a la élite social acomodada de la época.

Si consideramos los indicios obtenidos hasta ahora, se comenzará a entrar en la lógica bien estructurada, aunque florida del delirio paranoico de Schreber.

El es Temis, la Diosa, es decir la Justicia, pues es justo per se.

Se debe efectuar la transustatio que le permita desencarnar o mejor aún encarnar en un nuevo ser, como diría Nietzsche: más allá del bien y del mal...

La vivencia del fin del mundo, deberá ser cierta pues, caso contrario, nada tendría sentido. Al no haber castigo, no hay  pecado ni justicia.

El sol y sus rayos, con los que dialoga y discute, son el substituto simbólico del padre, pero del padre celestial Zeus, y no del padre fisiológico, o el Dr. Fleshig. (Veremos luego cómo funciona la dualidad esquizo-paranoide de este Dios).

Los síntomas de despersonalización, las alteraciones cenestésicas y la simbolización verbal de la antropofagia, son requisitos indispensables para asumir el papel del nuevo Prometeo, y dar el fuego nuevamente a los hombres.

Creemos que la  interpretación dada por Freud sobre el homúnculo / Atenea es incompleta y adolece de una carencia de lectura alquímica sobre este particular símbolo.

Los pájaros mentales, no son otros que la simbolización del cambio. Son las aves de Némesis que deben atormentar al Héroe primigenio, sin perjuicios de que una de sus acepciones, la descripta por Freud, sea también correcta.

Como nueva Deidad, al igual que Temis y Astrea (Justicia y Ley), deberá ser virgen, sacrificando su sexualidad a nivel genital, como ya había sacrificado su descendencia al elegir una mujer estéril. (Tema de la castración simbólica.)

Que el delirio en su faz interpretativa haya sido descifrado, no nos debe hacer sentir que el problema está elucidado, si bien lo que resta ahora es un ejercicio teórico.

Dicho de otra forma, contestar el acertijo de la esfinge no significa saber de dónde surge esta figura mítica.

Un elemento queda aún sin resolver y es conjuntamente el punto de apoyo de la interpretación freudiana acerca de la etiología homosexual del caso. Esto es la trasformación de Schreber de hombre a mujer.

En el terreno del delirio simbólico hay que acudir a la simbología del hecho sexual.

En este punto retomaremos los estudios sobre la Alquimia y la Religión, coherentemente  con la línea que se desarrolla en este trabajo.

En dos de sus obras, Psicología y Alquimia y, en especial en Psicología de la Transferencia, Jung descubre un fascinante paralelismo entre el proceso alquímico y la Psicología.

Al respecto cito:

Con la idea de la coniunctio se logró por una parte esclarecer el misterio de la combinación química y por otra expresar mitológicamente el arquetipo de la unión de los opuestos, es decir la imagen de la union mystica. (En sentido simbólico.)

Y dice Jung:

...Así como la coniunctio representa para la Alquimia una imagen significativa y su importancia práctica se ha comprobado en el estado posterior de su desarrollo, hay que reconocerle  también un correspondiente valor psicológico, es decir que se desempeña para el conocimiento de las tinieblas interiores del alma el mismo papel que tuvo para alcanzar los enigmas de la materia...

La coniunctio es una imagen a priori que desde tiempo inmemorial ocupa un lugar preponderante en el desarrollo espiritual del hombre.

Si buscamos en el pasado las huellas de esta idea, encontraremos en la  Alquimia dos de sus fuentes originarias: la una cristiana, la otra pagana. La fuente cristiana es inequívocamente la doctrina de Cristo y la Iglesia, del sponsus y sponsa, en que a Cristo le corresponde el papel de Sol y a la Iglesia el de la Luna. La fuente pagana es por una parte la Hierogamia y por la otra la unión matrimonial de los místicos con la divinidad...

En los análisis prácticos se ha comprobado que los contenidos inconscientes aparecen siempre en primer lugar como proyectados sobre personas y circunstancias exteriores... Esta proyección se produce con su intensidad originaria (que Freud interpretó etiológicamente). Se efectúa una vinculación que corresponde enteramente a las relaciones infantiles primarias y muestra la tendencia a reproducir, con respecto al médico todas las experiencias de la niñez...

Como es sabido, Freud encara el problema de la transferencia desde el punto de vista de una Psicología personalista y pasa por alto contenidos colectivos de naturaleza arquetípica, tan característicamente esenciales dentro de la transferencia. Ello se explica por su harto conocida posición negativa respecto de la realidad Psíquica de las estructuras arquetípicas, que desecha como ilusiones...

El supuesto problema de la homosexualidad no es tal si nos atenemos a la interpretación simbólica del delirio desde la Alquimia, la coniunctio es el paso necesario para la realización de la Opus.

Esta coniunctio, que simboliza la unión de los dos pares antitéticos: hombre / mujer, femenino / masculino , anima / animus, Sol / Luna, plomo / oro, surge de la sustantia nigrae o putrefactio, y trasciende en la denominación Incarnatio Dei (encarnación de Dios). Esto es la vinculación de Dios con la materia, que conduce al nacimiento del mediador (antrophos).

Dice Jung:

...El nacimiento del mediador: el camino de la serpiente, la Sushuma, que representa la línea media entre el Sol y la Luna, todo esto es una etapa preliminar y la anticipación de un programa aún por realizar, que culmina con el objetivo final de la conciliación de los contrarios...

En la unión de los contrarios se halla pues la analogía de las nupcias reales de la Alquimia.

Explicando este tema por la Liturgia Cristiana, a la que Schreber no era para nada ajeno, encontramos el nacimiento del mediador: (Cristo /el Mesías). La palabra Mesías, proviene del hebreo meschiah es decir el ungido por Dios. Otra acepción de esta palabra es la de persona real o imaginaria de la que se espera solución para una situación difícil. Esto es el mediador.

Así como el plomo del pescado se trasunta en el oro de la resurrectio, el matrimonio hierogásmico del mediador de Cristo, al asumir sustancia corpórea, se transforma en la Iglesia. Cristo / Iglesia es la coniunctio del Animus y prepara la Opus.

En el tractatus Aureus, citado por Jung, esta escrito lo siguiente:

..Ut mihi videtur omnai membra mea ab invicem dividuntur...

...El rey bebe el agua peregrina. Es ya aquí el nuevo ser nacido....

 

Según me parece todos mis miembros se separan. (Otro componente del delirio de Schreber.)

Jung señala al respecto:

El rey (si mismo) asimila al agua nigra (los contenidos inconscientes).El agua negra significa el pecado de Adán, el advenimiento del Mesías y el Fin del mundo...

El tema de la homosexualidad reprimida, queda relegado a la luz de la interpretación simbólica de la Hierogamia pagana, las bodas, las bodas Rey y la Reina de la Alquimia o la Díada Cristo / Doctrina y la Santa Madre Iglesia, definida por San Agustín y el Catolicismo como el cuerpo terrenal de Cristo.

La misma explicación, con algunas particularidades cabe para el tema de la castración lacaniana, esta debe ser considerada simbólicamente en forma metafórica y no como un peligro real.

Un último tema a confrontar antes de emitir nuestra hipótesis es dado por Freud cuando escribe:

Nos aventuraremos ahora a interpretar la extraña disociación del ser divino [se refiere al Dios de Schreber]. Como ya vimos el mundo divino se compone de los ‘’reinos anteriores de Dios’’, llamados también antesalas del Cielo, en las cuales moran las almas de los hombres muertos y del Dios superior y el inferior...

Podriamos ver en la Disociación de Dios, en un Dios inferior y otro superior , la expresión del recuerdo de que después de la temprana muerte del padre, ocupó para el paciente su hermano mayor.

Aquí está planteada la dualidad del Dios de Schreber que es parcialmente interpretada por Freud en referencia a las muertes del padre y del hermano del paciente.

Schreber escribe en sus memorias: 

Al día siguiente vi al Dios superior, Ormuz, pero esta vez no con mis ojos espirituales sino con mis ojos físicos. Era el Sol. 

Del comentario de Freud al respecto extraemos: 

Una de sus manifestaciones facilita la interpretación de este mito solar que identifica al sol con Dios, y  tan pronto con el Dios inferior (Aliman).

Una interpretación que se limite específicamente a la elucidación de lo simbólico deberá centrar su atención en los pares antitéticos que el mismo Schreber plantea, sin pretender que esto encubra necesariamente carencia de figura paternal masculina, es decir la falta de representación del significado del padre. 

El delirio de Schreber plantea dos nombres propios: Ormuz, más comúnmente conocido como Aura Mazda (El creador del Universo) de la religión persa, el Zoroastrismo, y Aruman, su archienemigo, el principio del mal por excelencia. La traducción de López Ballesteros incluye un error en la escritura de Ariman o Aruman pero nunca Aliman. No obstante este lapsus, tiene una excelente apoyatura: Aliman es un acróstico de animal. Y, psicólogicamente el reinado de Ariman es lo instintivo.

Remontando nuevamente esta línea del delirio de Schreber  encontramos lo siguiente:

Ormuz-Aura Mazda, es el creador del Amesha Spentas, es decir de todas las formas. Creó las estrellas y un ejército listo para batallar contra Angra manyu (Aruman), señor del mal (repetición arquetípica del Armagedon).

Tryshtya, el perro guardián de las estrellas (¿Sirio?), custodiaba a las estrellas del Este, Hoptok Reng, las del Norte, Satavez  (¿Satán?), las del Oeste y Vanan las del sur. La lucha comenzó entre Tishtrya, el perro de las estrellas y el Demonio Apaosha, quien capturó las lluvias y causó la primer gran sequía en el mundo. El perro Tishtrya luchó contra el demonio Apaosha, quien había asumido la forma de un horrible caballo negro pelado en la cabeza y la cola. El perro era blanco como las estrellas.

Después de tres días de lucha Tishtrya se presentó falto de fuerza ante Ormuz, diciéndole que ello era debido a que los sacrificios que los seres humanos le hacían carecían de fe. Una vez que la Humanidad creyó en Tistrya, éste recuperó fuerzas y enfrentó otra vez a Apaosha y lo arrojó al Océano, devolviendo en el nombre de Ormuz el agua a la Tierra.

La religión maniqueísta persa, el Zoroastrismo y su culto extendido aún antes del surgimiento del judeo-cristianismo, alcanzó su cumbre, con el culto de Mitra, al cual eran adeptos la mayoría de los soldados romanos estacionados por motivos bélicos en Oriente.

La lucha que inició Ormuz y sus seguidores contra Ariman, no tiene fin.

El cristianismo primitivo se vio en la necesidad de combatir e incorporar muchos elementos del Zoroastrismo.

Una representación más acabada de Mitra y su religión se encuentra en Aion, de C. G. Jung.

Al confrontarse el incipiente catolicismo con el Zoroastrismo, surge el problema católico del Bien y del Mal, y su primer y más serio exponente fue el denominado Gnosticismo.

La denominada herejía cátara, palabra derivada del griego Khatarós, que significa los puros (los que siguen la ley), recombina los conceptos gnósticos. Los cataros, llamados en Francia Albigenses y Valdenses, traen su origen del maniqueísmo oriental de la dualidad Ormuz-Ariman, como así también de la secta de los Bogomilos de Bulgaria, sacerdotes y seguidores castrados.

La esencia del gnosticismo y sin pretender agotar el tema es la siguiente:

El mundo visible, transitorio e imperfecto, no puede ser la obra de un Dios perfecto.

Es pues la obra del Demiurgo. El principio malo que la Biblia designa con el nombre de Príncipe de este mundo.

Cada principio creó su propio mundo. El Dios del bien el invisible y el del mal este.

El Dios del mal engañó a muchos espíritus celestes, con la promesa de un paraíso en la Tierra y éstos descendieron y entraron en los cuerpos humanos quedando en ellos prisioneros.

El Dios del Bien permitió ello, por haber sido estos espíritus débiles y haber podido ser tentados por el Dios del Mal.

La tierra es por lo tanto un lugar de penitencia y encierro.

No obstante el Dios del Bien, todo bondad se apiada de estas almas y finalmente manda un enviado (Cristo), para liberarlas.

Cristo surge de María que era un ángel y no una mujer.

El resto era similar a lo ya conocido de la liturgia católica.

Si se comprende la fuerza de esta idea arquetípica sobre el bien como entidad coexistente con el mal, siendo éste último autónomo, se entenderá la naturaleza verdadera del problema de la dualidad del Dios en el delirio de Schreber

¿Cómo podía ser Juez de jueces, él que era un ser humano y por lo tanto imperfecto?

¿A quién podía él acudir, ya que él mismo era la última instancia, ya salvadora, ya condenatoria?

Luego el mismo Schreber deberá realizar la ‘’transustantio’’ para pasar a ser Dios mismo, materializado, para lo cual se deberá realizar la ‘’coniunctio’’ como paso previo, es decir la comunión Cristo / Iglesia. El templo de Schreber es su propia unidad psicofísica  y ahí se desarrolla la Opus.

La muerte de su cuerpo masculino prepara la ‘’conceptio’’del filius philosophorum... el antrophos: el Meschia.

Esta concepción hierogásmica incestuosa es solucionada por una transmutación simbólica del Animus en Anima.

Jung dice al respecto:

La representación del alma como humunculus indica que constituye ya la etapa preliminar del filius regius, por lo tanto del hombre primigenio unificado en sí mismo (hermafrodita), el ‘’antrophos’’ (hijo del hombre, o sea: el Cristo).

Dicho de otra manera:

La llegada del Mesías Schreber, era preparada no por una homosexualidad, ni el temor a ésta, sin por la coniunctio simbólica de su animus. Esto es, el hermafrodita.

La numinosidad del arquetipo mesiánico ataca a Schreber con la misma intensidad que a Nietzsche, quien al haber matado a su propio Dios, no tuvo más remedio que pasar a desempeñar ese papel él mismo.

 

En ‘’Also Spracht Saratustra’’, el filósofo alemán escribe: 
 

¡Oh tú! Gran astro,¿qué sería de ti si no estuviera yo aquí para que me alumbraras?

En esencia los diálogos de Schreber con ‘’su’’ Sol, son semejantes

Se recrea una relación de amor- odio arquetipal.

Amor por habérsele permitido llegar hasta donde llegó. Odio por lo mismo.

!La elucidación del bien y el mal!

¡El terrible peso de la responsabilidad de ser Dios!...

¡El terrible peso de la responsabilidad de ser el propio y único Dios!...

 

EL HEROE MESIANICO

 

There needs not a great soul to make a hero
There needs a God-created soul
Which will be true to its origin.
That be a great soul.

( No se necesita lo que solemos llamar un alma grande

para ser un héroe, lo que se necesita es un alma

creada a imagen de Dios y que sea fiel a su origen.

Esa será una gran alma ).

Th. Carlyle

 

Freud, si bien no se define claramente en cuanto al mecanismo principal de la Paranoia, descarta en ésta la ingerencia de los complejos. Al respecto dice:

La peculiaridad de la paranoia reposa en algo distinto en la forma singular de los síntomas de la cual no habremos de hacer responsables a los complejos sino al mecanismo de producción de síntomas o al de la represión.

No obstante, luego del análisis del delirio de Schreber, la conclusión precedente nos parece errada. El producto de este error se debe a la falta de profundización en el análisis del delirio paranoico.

Al surgimiento de lo que denominamos coincidencias significativas, le siguió una absoluta corroboración con perfecta simetría, del delirio por parte de los temas mitológico-arquetípicos.

El brusco aflorar de la temática arcaica en el paciente es lo que marca el inicio de la substitución del denominado Complejo del Yo, por otro arquetipo. Precisamente y aquí coincidimos con Freud, el delirio en el cual vemos el producto de la enfermedad es en realidad la tentativa de curación, la reconstrucción.

De acuerdo a Jung, definimos la Psicosis como un estado de la personalidad en el cual algo que es desconocido toma repentinamente posesión del complejo del Yo (Ego). El inconsciente invasor asume el control del consciente. Las consecuencias son confusión mental y caos enantiodrómico.

No obstante si el extraño y metafórico lenguaje del inconsciente puede ser comunicado al conciente, la Psicosis puede tener un efecto curativo...

Este último planteo fue enunciado por Jung en 1917.

¿Qué es ese algo desconocido, que toma posesión de estratos más y más conscientes de la personalidad?

Para el caso de la Paranoia, proponemos el Arquetipo del Héroe.

La Psicología junguiana, se basa, en su teoría, en el concepto de compensación, esto es que a mayor detrimento de un Complejo, existirá potencialmente la tendencia a la hiperafectivización y dimensionamiento de su contrapartida.

Este fenómeno es verificable aún en los dos componentes del mismo arquetipo. Anciano sabio / Senex, Animus, etc.

La figura del Héroe es una personalidad maná y como tal numínica. En Schreber, producto posiblemente de un stress psicofísico derivado de la pesada responsabilidad (extraordinaria tarea). Se dimensiona libidinalmente el Complejo que podía enfrentar la situación.

¿Quién puede realizar hazañas extraordinarias? (Es decir, más allá de lo ordinario, lo común.)

Únicamente el Héroe simbolizado...

Para seguir siendo justo, Schreber debía ser un Dios, o al menos un semidiós, es decir un Héroe.

Si su Dios le había abandonado (el Dios malo), él debía realizar la transubstantio y ser su propio Dios.

El motivo de la supuesta Paranoia de Schreber no es otra cosa que su propia crisis religiosa ... su falta de fe y la necesidad de ella.

El desajuste mental derivante de todas las crisis, se ve coadyuvado por la temprana muerte del padre y del hermano, lo cual lo fuerza aún más a erigirse como su propio padre, es decir su propio y personal Dios.

El hecho de no poseer descendencia directa hace recaer en sus espaldas el peso de la responsabilidad de tener que ser  el último descendiente de una familia noble. (Esta patología está admirablemente descripta por E. Allan Poe, en su novela The fall of the Usher’s House)

Lo que él no puede soportar del episodio de la foto de Fleshig en la mesa de luz de su mujer, no es producto de una celotipia, sino la misma ira que invade a Moisés, cuando éste destruye las tablas de la ley al ver a su pueblo adorando al asno de oro.

 

¡LA ILA ILA ALLAH!

(¡No hay más Dios que Alá!)

 

El héroe arquetipal de Schreber se revela como un Cristo gnóstico.

El Demiurgo es proyectado en la figura del Dr. Fleshig. Tal vez el pecado de éste fue el de no morir como su padre o pretender curarlo.

¿Cómo se puede curar a un Dios?...

El mecanismo esquizo-paranoide del delirio místico, se vuelca en Fleshig (Aruman), mientras que él es Ormuz reencarnado.

Ha despertado y los ‘’otros’’ pretenden que siga durmiendo...

Ha solucionado el problema. Es la bestia rubia de Nietzsche y se encuentra más allá del bien y del mal.¿Es que Fleshig no puede entenderlo?...

APENDICE 

...Era la primera hora de un Viernes Santos cuando el chico, Ricardo, se despertó para dar comienzo a su vigilia pascual, la mañana en que no abandonaría al dulce Jesús a solas en la cruz.

Ricardo luchó por resistir una tentación mundana tras otra. En el pasado, en realidad, no se había entregado a la compañía de Nuestro Señor si no que había pensado en otras cosas esperando que pasara el tiempo, no le había gustado y hasta había maldito el tener que estar en la capilla. Pero esta vez sería diferente. Esta vez realmente creía. Amaba a Jesús y estaría  a su lado. No pensó en otra cosa. Le dolían cruelmente las rodillas y la espalda mientras proseguía cabalmente atento a su prolongado arrodillamiento pletórico de oraciones. Pensó en lo que Cristo debió haber sufrido imaginándose tan vívidamente lo que debía ser el estar crucificado que en ese momento sintió un desgarrador espasmo de angustia en el centro de cada palma de sus manos y con un instantáneo mareo de sorprendido deleite, al recordar imágenes de los grandes santos gritó para sí: ‘’¡Tengo los estigmas!’’. De inmediato se dio cuenta que lo había hecho era blasfemo y absurdo y que debía confesar este ridículo pecado de orgullo, aún cuando había nacido de su deseo de entregarse por completo a Jesús. Pero incluso cuando se puso contrito y cuando trató una vez más de encarar su humillación y se decidió a decirlo todo en la confección, a Ricardo se le ocurrió que...

No mucha gente siquiera sabría que este era un pecado tan terrilble o sentiría un arrepentimiento tan profundo o tendría la valentía total y cabal, en toda su terrible desvergüenza, de confesarlo; y una vez más al reconocer su último pecado tan pronto como apareció, y al arrepentirse y decidir confesarlo, en un sentido habría neutralizado la ofensa y restaurado su bienestar y su autoestima, y una vez más, en ello estaba el mal, y nuevamente en el posterior arrepentimiento, hubo mal y bien hasta que empezó a parecer como si estuviera tentado al mal eterno por el mismo bien o incluso por el mismo deseo del bien, y como si estuviera atrapado entre los dos, el mal y el bien...

(James Agee, The morning watch, Ballantine Books, New York,1966.)  

  

LA  PARAFRENIA

Perteneciendo esta entidad a las Psicosis Delirantes Crónicas, en donde ocupa la posición intermedia, es necesario efectuar una reseña histórica que ubique su génesis en el grupo.

El término delirio ha sufrido en el tiempo como lo señala Henry Ey, una inversión de significados.

Antiguamente designaba a los ‘’estados agudos’’ con profunda y global alteración de la vida psíquica (Delirio febril, Delirium Tremens)

Más adelante, para la psiquiatría clásica designó fundamentalmente a un trastorno crónico, concepto que culminó en la idea delirante, como una unidad clara y precisa, diferenciada de otras también bien delimitadas y nítidas (ideas obsesivas, fijas, etc.) aunque fenoménicamente aislada y parcializada del contexto psicopatológico. Tal inversión : delirio = delirium = estado delirante agudo. Delirio = idea delirante = cronicidad ; muestra la íntima correspondencia patogénica entre los dos grupos de fenómenos; ya sugerido en la concepción de Moreau de Tours al describir el ‘’estado primordial’’en 1850; Y en los modernos y fundamentales trabajos de Jaspers que aproximan nuevamente el concepto de delirio a delirio-estado en el análisis de la vivencia delirante primaria.

El antecedente científico del concepto de delirios puede encontrarse en el de monomanía, que Esquirol (1816) agregó a las cuatro formas de locura consideradas por Pinel (1802)en su obra titulada ‘’Tratado médico filosófico de la enajenación el alma o manía’’, éstas eran: La Manía, la Melancolía, la Demencia y la Idiocia.

Pueden considerarse a estas clasificaciones gnoseológicas iniciales como el intento de delimitar enfermedades en Psiquia-tría, tal como se hace en patología general siguiendo el concepto de especie morbosa de Sydenham (1680). Tales enfermedades quedaron reducidas embrionariamente, por las limitaciones metodológicas y asociacionista que impedía una captación global y unitaria de los fenómenos psicopatológicos.

No obstante la Psiquiatría fue enriqueciéndose con la descripción aguda y detallada de los delirios crónicos.

Ya sea atendiendo a su contenido: de persecución (Lasegue 1852); perseguidos-perseguidores (Fabret); de grandeza (Poville);hipocondríacos (Morel); eróticos, místicos, celoso, etc.: ya remarcando alguna característica: sistematización, polimorfismo, etc.;Algunas de las cuales eran consideradas generadoras (mecanismo productores): Alucinación en la Psicosis Alucinatoria Crónica de Gilbert Ballet (1911);interpretación de los Delirios Interpretativos, de Serieux y Capgras; imaginación de los Delirios Imaginativos de Dupré y Logre (1911).

Tales posturas clínicas se han encontrado enfrentadas con teorías etiopatogénicas: Automatismo Mental de Clerembault, Teoría Neurolocalización de Wernicke; incluso algunas de ellas han surgido como reacción ante la desmesurada consideración de estos mecanismos, que llevaron a forzar la realidad clínica de los pacientes agrupándolos  o dividiéndolos en forma artificial

Así ocurrió con la Psicosis Alucinatoria Crónica frente a la Teoría d la Degeneración de Magnan (1890). Esta, sobre la presunta base degenerativa, manifestada tempranamente por la estigmatología física y psíquica, agrupaba los más diversos casos bajo el nombre de delirio polimorfo de los degeneradores, por contrapartida con el Delirio de Magnan; que se daba en adultos carentes de antecedentes físicos y psíquicos patológicos y que evolucionaba ordenada y fatalmente en cuatro períodos:

1*) inquietud e interpretación;
2*) persecución y sistematización con alucinaciones;
3*) de grandeza;
4*) de demencia. 

Así, a principios del siglo las posturas descriptivas-analíticas llevaban a una diversificación y dispersión de cuadros que en vano intentaban unificar las teorías etiopatogénicas.

En esta encrucijada histórica es cuando el genio de Kraepelin, mencionado por Freud en referencia al caso Schreber, desdeñando causalidades indemostradas e incorporando al método pato gráfico el criterio evolutivo, crea las tres grandes entidades Psiquiátricas (demencia precoz, locura maníaco depresiva y paranoia) que van aglutinando los dispersos cuadros, en unas realidades fenoménicas siempre actualizables, en una actitud objetiva ante el paciente .

El nombre Parafrenia ha sido utilizado, con conceptualización muy distinta, antes que por Kraepelin (1912) por Kahlbaum,(1863) para designar una entidad nosológica ‘’dependiente de una misma causa constitucional y predisponente a la decadencia psíquica distintas alturas de la vida’’ que si comenzaba con el nacimiento se llamaba Neofrenia, si en la adolescencia Hebefrenia, si en la vejez presbiofrenia.

De este grupo su discípulo Hecker (1871) le dio a la hebefrenia independencia clínica, estableciendo su forma de comienzo, semiología típica y evolución característica.

De la demencia precoz, término creado por Morel y utilizado por Kraepelin, en el que éste incluye a la Catatonia de Kahlbaum, la Hebefrenia de Heker y la Demencia Paranoide es de donde individualiza a las Parafrenias; individualización que sólo puede lograrse en ese momento histórico teniendo ya claramente delimitados los otros dos grandes grupos de delirios crónicos: los Sistematizados y Verosímiles (paranoicos) y los Incoherentes y Desestructurados (paranoides). Es en el grupo de la Demencia Paranoide, donde la Parafrenia, sin ninguna delimitación, se incorpora a la Demencia Precoz y se libera de ella al observar Kraepelin un grupo de pacientes que enfermaron ‘’después del tercer decenio de la vida, en los que se presenta un delirio alucinatorio insuficientemente sistematizado, de fondo persecutorio y evolución crónica; combinado ulteriormente con ideas de grandeza, posesión y erótica, sin que se produzca el embrutecimiento propio de la Demencia Precoz’’.

De esta definición virtual, de la insuficiente caracterización patográfica en las que la dejara su creador, así como las peculiares visiones y métodos que cada escuela tiene de la patología mental, surgen los distintos enfoques que los autores sostienen respecto de las Parafrenias.
 

CARACTERISTICAS SEMIOLOGICAS SOBRESALIENTES

(Análisis del delirio)   

No indagues demasiado en cosas superfluas.

(Ecclesiastes, 3:24.)

 

 

Tanto el delirio como la responsabilidad del parafrénico presentan caracteres semiológicos particulares, todos ellos en coincidencia con las anamnesis del caso Schreber. 

EL  DELIRIO

 

Tolerabile est semel in anno insanire.

Es tolerable que una vez al año se haga el loco.

(San Agustín)

 

Pródromo: Entre los treinta y cincuenta años.

Es toda la manifestación de la enfermedad: Esta’’se agota en el delirio’’; no se acompaña de alteraciones físicas que aunque inespecíficas son constantes en otras psicosis; ni de alteraciones psicopatológicas. Tampoco se deriva de ellas.

Es crónico: Potencialidad evolutiva que ya se manifiesta en los comienzos del trastorno en dos signos capitales: la coincidencia de total lucidez, que contrasta con los más absurdos disparates y la irrupción temprana de ideas megalómanas.

Es polimorfo: Entendiendo por polimorfismo una característica interior del delirio consistente en la simultaneidad y desarrollo independientes, de ideas y núcleos delirantes, que no se organizan en una estructura de significación unitaria alrededor de un único tema central, sin desviarse ni contrariarle; muchos de los cuales son abandonados por el paciente y sólo regresa sobre ellos si es interrogado.

El mecanismo fundamental es imaginativo: Esto ha llamado la atención a todos los investigadores (‘’Fantosofrenia’’ de Kleist, ‘’alteración de la conciencia imaginante’’de Henry Ey, etc.) y domina el cuadro. No es la imaginación creadora por excelencia, que subordinada al orden temporo-espacial y a los principios de la lógica, culmina en la creación artística o literaria o en una Hipótesis científica de trabajo apenas vislumbrado; sino al desborde ilimitado, exuberante, infatigable de la forma más elemental de la imaginación; La Fantasía, que desconectada totalmente y aún más, ahogando entre sus ramificaciones prolíferas a los principios de causalidad, identidad de una cronología elemental, termina por marcar otras de las características del delirio parafrénico.

Es absurdo-fantástico-inverosímil-frondoso: Llegando a deformar las experiencias pasadas y a fraguarse en el momento mismo del diálogo (improvisación). Estos rasgos anteriores han hecho que se los comparara, al pensamiento parafrénico, con el pensamiento mágico - animista de las sociedades primitivas (Levy Brüll). En ellos se manifiesta ‘’el fondo mitológico de la humanidad’’(Henry Ey), por lo que a pesar de lo inverosímil es comprensible , ‘’como los cuentos maravillosos de la infancia ‘’ (Jung).

Las alucinaciones: Están presentes y abundan en todas las formas clínicas (excepto en la confabulatoria), pero se presentan como una manera de concretizar en el campo sensorial lo que ya pre-existe en la idea (pseudo alucinaciones). Se desprenden del delirio, no lo engendran. Son de todo tipo: visuales, cenestésicas, etc., pero predominan las auditivas (fantasías sexuales/ diálogos con Dios.

El contenido: Varía entre dos temas fundamentales: la omnisciencia y la omnipotencia, (En Schreber, ser el Dios encarnado.)

El ámbito donde se desenvuelve: Es extraterreno o supraterreno, a veces subterráneo, pero nunca en el plano de las realidades y posibilidades humanas. Ejemplo: La antesala del cielo.

Los personajes: Son intangibles, abstractos, etéreos (Ormuz / Arimán, los pájaros parlantes); asociado además a la megalomanía, que lo coloca por sobre todos los hombres, hacen que sus acciones no se vuelquen completamente sobre los demás, lo que disminuye al mismo tiempo su peligrosidad social (compensación megalómana).’’Los más inocuos de los delirantes lúcidos’’.

Insensiblemente vamos entrando en las características de la personalidad parafrénica.

Afectividad: ‘’no es un  empático ni un indiferente’’, contacta adecuadamente e intercambia afectos, mueve a la ayuda. La indiferencia en la exposición de horrorosas experiencias delirantes es sólo aparente, porque su sentimiento es acorde al papel de iluminado, profeta, salvador universal, dios de dioses, que los ponen por sobre las debilidades y sufrimientos humanos.

Bipolaridad: ‘’Dicotomía de la personalidad’’. ‘’Diplopía de la existencia’’. Lo que le permite cabalgar entre sus dos mundos: el megalómanamente vivido, irreal de su fantasía y del humildemente aceptado de su situación de enfermo, lo que asociado a sus características afectivas y a la integridad esencial de la esfera volitiva, los transforman en los más activos colaboradores y ayudantes en el servicio.

Son delirantes pragmáticos: ‘’No pierden noción de lo utilitario y no dejan de buscarse comodidades’’.

Teorizadores infatigables: No reparan en la calidad de su auditorio, tanto se dirigen al médico, como al jefe del servicio, al personal o a otros internados pudiendo raramente perder su postura de tranquilos narradores y polemizar, pero no haciendo de ello un motivo de odio, enemistad o resentimiento.

La vitalidad de la personalidad: Y la longevidad intelectual fueron los que permitieron a Kraepelin su identificación. La personalidad sería imaginativo-paranoica.

El delirio se confunde con la personalidad: El Yo lleva al delirio, lo ubica en el plano cósmico pero sin confundirse con él’’. Es un YO psicótico pero no disgregado que llegase a confundir su identidad con su experiencia.

La producción escrita: Es abundantísima y en ella plasman sus fantásticas ideas, con las que pretenden resolver problemas abstractos y universales. Sus inventos son utilitarios y altruistas.

El empleo de neologismos es frecuente, pero ellos tienen un significado: siempre el mismo que resume en una apretada sintesis varios conceptos de difícil expresión, a manera de un lenguaje ‘’tecnico’’ que tiene y puede ser aclarado para un lego.

 

FORMAS  CLINICAS

Todas las Parafrenias participan de las características antes descriptas. El predominio de alguna de ellas permite distinguir desde Kraepelin cuatro formas clínicas. Estas son en orden creciente de desestructuración, desde la lúcida sistematización paranoica, hasta la despersonalización esquizofrénica, las siguientes: Sistemática; Expansiva; Confabulatoria y Fantástica, participan de los aspectos semiológicos de los otros dos grandes grupos de Delirios Crónicos:Paranoico y Esquizofrénico Paranoide, con los que contactan y con los que hay que hacer más preciso el diagnóstico diferencial para no confundirlos.

La forma Sistemática:

Afecta principalmente a los hombres, en la edad de comienzo común para la afección, treinta a cuarenta años. El delirio es de contenido persecutorio. El comienzo sobre la base de interpretaciones de autoreferencia hacen que el paciente se retraiga, y se confunda así con el período de inquietud o rumiación de otras formas delirantes. Seguidamente adquiere las características insólitas, fantásticas con las que inviste a sus perseguidores y a los medios con que éstos lo persiguen.

Estas ideas no concurren a cimentar un sistema determinado (Polimorfismo fundamental).También se observan ideas de grandeza, alucinaciones auditivas, cenestésicas y psíquicas. 

En la forma expansiva:

Se destaca la exaltación afectiva, las ideas de tinte erótico y místico, las que confunden, pues predominan en mujeres, con las ocurrencias maníacas.

Pueden presentarse alucinaciones visuales, que llegan a tomar a veces el carácter de representaciones oníricas.

La forma confabulatoria:

Es la menos frecuente. Se presenta en ambos sexos por igual. Faltan o son de difícil comprobación las alucinaciones. Esto demuestra en esta espacial forma clínica lo secundario, con relación al delirio, de los trastornos perceptivos. Ellos hacen de la deformación de los recuerdos y las reminiscencias, el material delirante.

La forma fantástica:

‘’Toma de la esquizofrenia: Embotamiento afectivo , profunda indiferencia por los acontecimientos normales de la existencia y de u propio porvenir’’  (Kraepelin).

La desadaptación del medio ambiente es frecuente; el logorreico se exalta fácilmente y caen en afirmaciones delirantes que no se preocupan en explicar.

Por último una mayor sujeción de las alucinaciones los aproximan insensiblemente a los delirios paranoides de la esquizofrenia.

 

DIAGNOSTICO  DIFERENCIAL

 La delimitación del concepto clínico semiológico de Parafrenias se afirma en el diagnóstico diferencial con otras entidades con las que se confundía.

Con los delirios polimorfos de los degenerados:

Cuyo prototipo son los coloridos bouffees delirantes de los débiles mentales. Sólo pueden confundirse con la Parafrenia aquellos excepcionales casos de evolución crónica sin dementización, ya que la curación es la regla de estos episodios agudos.

Aún así predominan las características del grupo de las que damos como simétricamente opuestas a la Parafrenia las siguientes: Estigmatología Física y Psíquica evidentes; comienzo y terminación bruscas al darse de entrada con ‘’todas sus piezas’’; el no progresar ni enriquecerse ‘’marcan el paso’’ (Delirios Fijos de Magnan).

El polimorfismo atañe dentro del delirio a la multiplicidad de mecanismos productores, equivalentes y alternantes (no es marcado el mecanismo imaginativo) y fuera del mismo a la coexistencia de alteraciones psicopatológicas diversas (excitación, depresión, confusión, etc.).

Con los delirios sistematizados alucinatorios crónicos:

Que la mayoría de los autores admiten como equivalentes (sobre todo con la forma clínica sistemática), pero los fundamentos doctrinarios y los pacientes que engloban son distintos.

La alucinación aparece como generadora e indispensable para la explicación el delirio en los alucinados crónicos mientras que se muestra en la Parafrenia como un epifenómeno, que incluso puede faltar, como la forma confabulatoria.

La sistematización es real y lo fantástico no es predominante; antes bien, se mueven dentro del mundo real y accesible; no irreal y divino como el parafrénico.

‘’El delirante sistematizado vive su delirio y lo defiende  pasionalmente’’ distinto de la posición de apacible narrador que toma el parafrénico.

Con el delirio imaginativo de Dupré y Logre:

Este delirio bien sistematizado que no alucina, desarrollándose permanentemente en sentido persecutorio, que subordina totalmente la conducta del paciente confundiéndose con su vida, se ubica en los Delirios Paranoicos (incluso a veces necesariamente interpreta), por lo que es difícil confundirlo con las Parafrenias.

Pero al no formar la realidad silogísticamente (como un verdadero interpretado), sino que lo inventa todo, crea el predominio imaginativo, la única coincidencia con la forma clínica Confabulatoria, donde las alucinaciones son raras y el delirio se fragua a favor de la alteración de los recuerdos y las reminiscencias.

En la ayuda del diagnóstico diferencial, aparte del polimorfismo fundamental, bipolaridad, etc.,concurre la falta del antecedente importante del fondo constitucional mitómano, que exhibe el Delirio imaginativo, por el que ‘’la exposición delirante es una mezcla abigarrada de errores y mentiras’’. Por el contrario el parafrénico no presenta esta tendencia irrefrenable a alterar la verdad’’, no quiere mentir, se muestra como la víctima ingenua de sus errores imaginativos’’.

Con la esquizofrenia:

Es el diagnóstico diferencial más frecuente. Las manifestaciones nucleares de la Esquizofrenia son inconfundibles con los esenciales de la Parafrenia, dados en los capítulos sobre semiología.

Desinterés que llega a la indiferencia. Ambivalencia afectiva y de los actos que se manifiesta en conductas desconcertantes. Discordancia entre los sentimientos y las reacciones. Trastornos serios del pensamiento (rigidez, estereotipias, interceptación, disgregación. etc.).

La incoherencia se salva en los parafrénicos deteniendo su relato y pidiendo aclaración (cosa que hace de buen grado ).Mientras que el esquizofrénico disgregado en nada aclara concepto, que sigue tan oscuro y hermético como antes.

La despersonalización es constante en el Esquizofrénico quien pierde hasta la noción del propio ‘’Yo’’ y los límites entre éste y su experiencia, ya no es ‘’él’’ quien piensa o hace, sino que ‘’lo piensan’’, ‘’lo mandan’’.

Esta coincidencia del ’’Yo’’ como sujeto, no está perdida en el parafrénico, que sigue siendo el centro unificador de la experiencia, sin confundirse con ella.

Los signos físicos de la serie catatónica y de otro tipo (dermografismo, edema,cianosis, enosinofilia, etc.) que muestran en el esquizofrénico el componente orgánico, tampoco se ven en el parafrénico.

El delirio si bien absurdo es comprensible psicológicamente en el parafrénico; es incomprensible en el Esquizofrénico.

La forma Fantástica muestra el pasaje a veces insensible entre estas dos psicosis, la profunda indiferencia y mayor sujeción a la alucinaciones y a la menor adaptación al medio ambiente, no llegan sin embargo a los cuadros brutales de desestructuración y desconexión autística de la personalidad esquizofrénica.

Se admite para esta forma fantástica una marcha lenta hacia la dementización.

 

ETIOLOGIA

 

La Parafrenia integra el grupo de las enfermedades ‘’endógenas’’’, lo que declara la ausencia  de una causa conocida que pudiera dar inicio a una explicación etiopatogénica.

Este desamparo etiológico se hace más intenso cuando no se observan en esta entidad las alteraciones neurovegetativas y orgánicas que inclinan a pensar en un trastorno somático;y más desesperante y acuciador cuanto que la enfermedad incurable, se mantiene toda la vida dejando conservada la inteligencia.

La lesión diencefálica atribuida por KLEIST no ha sido demostrada por el método anátomico clínico.

Se ha señalado el predominio del hábito pícnico sobre el leptosómico y una personalidad premórbida mitómana o paranoide.

Se señala como imaginativa-paranoica.

 

PATOGENIA 

El mayor conocimiento del proceso mórbido y la intención terapéutica del profesional en Salud Mental, lo pone en la situación de abandonar el terreno imparcial, objetivo, firme de la clínica y penetrar en los dominios variables, comprometidos e inciertos de la patogenia.

Estos pueden convertirse en un verdadero tembladeral cuando como en el caso de la Parafrenia (y los delirios crónicos a los que ésta pertenece) están asentados en la indigencia etiológica.

Afortunadamente a ocurrido a manera de una sedimentación telúrica, la consolidación histórica de concepciones genéticas que dan pie firme para el desenmarañamiento de este problema central en psiquiatría.

Resumiremos las tres grandes escuelas: mecanicista, psicogenetistas, psiquiatrícas.

Y señalaremos las concepciones de distintos autores respecto de la Parafrenia desde la postura patogénica.

Teoría mecanicista de los delirios:

La esencia de esta consiste en reducir al delirio a sus componentes semiológicos explicados mecánicamente.

El ejemplo más claro se encuentra en la concepción de la producción del delirio a favor de las alucinaciones, provocadas por excitación mecánica de vías y centros sensoriales.

Así como la alucinación, la interpretación, la intuición y la pasión pueden entenderse como ‘’mecanismos elementales’’liberados o deformados, pasiva y directamente por lesiones cerebrales.

‘’Ideas autóctonas’’ de Wernicke; ‘’automatismo mental’’de Clerambault; ‘’lesiones en la dinámica cortical’’ de Pavlov; alteraciones de los ‘’centros de la actividad psíquica y de la personalidad’’ de Kleist, etc.

Teorías psicogenetistas:

Invocan los móviles afectivos del error.

En un nivel consciente:

Exaltando las ideas sintónicas con un estado afectivo o de anímico previo (holotimia) o deformando los hechos de acuerdo al estado de ánimo dominante (catatimia).

Todos señalan la importancia de la reacción frente a las situaciones vitales y así el delirio es engendrado por la situación vital o la emoción que éste lleva consigo, situación que aparece como determinante.

Este mecanismo se aplica mejor a los paranoicos (ejemplos: Psicosis carcelarias), por lo que se hace necesario invocar constantemente la existencia de un estado constitucional.

En un nivel inconsciente:

Descubriendo los mecanismos de proyección del delirio; la equivalencia entre la elaboración de los mecanismos delirantes y la del sueño, la alucinación como ‘’una excreencia del instinto’’ (Freud).

El contenido simbólico evidente. Todos los dinamismos intrapsíquicos  que explican la dialéctica afectiva de los delirios, regresión, fusión, desplazamiento, etc., todo ello claramente destacado por la escuela psicoanalítica.

Teorías órgano dinamistas:

Basada en las concepciones de Moreau de Tours ‘’hecho primordial’’ y Hughlings Jackson ‘’de los niveles de integración el Sistema Nervioso Central’’; y del análisis estructural de dos situaciones basales para la explicación del delirio: la regresión y la analogía de mecanismos entre el sueño y el pensamiento delirante.

Tomamos de esta escuela las ideas de Henry Ey  respecto de las Parafrenias, a las que interpreta como un ‘’trabajo de reconstrucción delirante especial , secundario a una desorganización más o menos durable y profunda, psicótica, de la vida psíquica’’; el más frecuente de los cuales es un episodio delirante paranoide.

Estos hechos basales que desorganizan íntimamente a la conciencia, no siguen su evolución característica sino que quedan como ‘’moldes extintos’’ de los cuales surge y se independiza la estructura parafrénica. (Metamorfosis parafrénica);;lo que la ubica fuera de la psicosis que le dio origen pero en la órbita de ella ‘’Formación Satélite’’.

Con esto logra un equilibrio entre la realidad clínica, respetando la unidad semiológica, y la perspectiva patogénica.

La escuela de Heilderberg:

Es la que más preconiza la identidad de las psicosis parafrénicas y esquizofrénicas, considerando las diferencias semiológicas y evolutivas como debidas a la mayor edad en que comienza la afección (Mayer), a la constitución ciclotímica en que se asienta  el proceso (Bostroen); considerándolas como formas procesales inactivas, transitoriamente en remisión (Berze),estableciendo algunas analogías sintomáticas con las formas paranoides de la Demencia Precoz, y afirmando que la mayoría de las Parafrenias de Kraepelin terminaron siendo típicas esquizofrenias (Bunke).

Bleuler y su escuela:

También niegan independencia  a las Parafrenias, afirmando por ejemplo que el núcleo central de lo que nosotros distinguimos como forma clínica Sistemática, lo constituye el Delirio de Magnan.

Kleist llega a identificar  diez formas clínicas de Esquizofrenias Paranoides, entre las que puede encontrarse a las Parafrenias Fantástica y Confabulatoria  como Fantosiofrenia y Confabulosis  progresiva respectivamente; y a las formas sistemáticas y Expansivas entre los casos de Somatopsicosis progresiva, expansiva y de inspiración.

Kleist atribuye a una lesión diencefálica el desborde de la fantasía y la logorrea.

Las teorías microsociológicas

Acentúan la importancia de la dinámica de la relación interpersonal, fundamentándose en la Teoría de la Comunicación Humana, entendiendo a la misma como una relación cualitativamente diferente de las ‘’propiedades’’ de los individuos que participan en ella.

Toman como unidad de estudio y tratamiento a la familia del esquizofrénico  (recordamos que la Escuela  Americana no distingue de las Parafrenias como una entidad autónoma) en la que han descripto una serie de modalidades de vínculo, que si bien se presentan en las familias normales, adquieren en aquéllas una constancia y permanencia patogénica.

Tal interacción familiar característica, se basa en los conceptos que seguidamente enunciamos:

El doble vínculo (Bateson).

Sistema Marital, sesgo marital, el cerco de Goma, la transmisión de la irracionalidad (Ledz).

Wynne, por su parte, detalla las formas posibles de vinculación interpersonal: la mutulaidad, la complementariedad no mutual y la pseudomutualidad (esta última define a la familia esquizofrénica).

Antipsiquiatría: en Inglaterra Laing, utilizando los trabajos de Bateson echó las bases para esta concepción.

Interpreta a la psicosis como huida del paciente, de una ‘’posición insostenible’’, originada por la conducta paradojal de la familia, a la que se suma la acción represiva de la sociedad (incluyendo la acción médica y la internación).

Además del riesgo común a toda postura de encerrarse en un ‘’reduccionismo’’, se le suma, a esta concepción, el del ‘’traslaccionismo’’, consiste en tratar de explicar un sector de la realidad con una metodología impropia. ‘’Patologizando’’ la sociedad (viendo a sus instituciones como órganos y al conjunto como organismo, estableciendo  peligrosas analogías). 

LA POSICION JUNGUIANA FRENTE A LA PSICOSIS 

Según Jung, siguiendo la Escuela Suiza (Bleuler), la personalidad sufre la irrupción de algo desconocido que producirá la posesión  de la Psiqué, en mayor o en menor medida, desterrando de ella el pensamiento lógico, y el deseo. El inconsciente invade asumiendo el control, al yo, el cual se fragmenta, y puesto que el inconsciente no se encuentra estructurado en funciones centralizadas, la consecuencia es la confusión y el caos. Jung acepta como sintomatología de la psicosis, la denominada tríada de Bleuler, a saber : despersonalización, ambivalencia afectiva y disgregación de pensamiento. Si el extraño y metafórico lenguaje del inconsciente puede ser comunicado al consciente, la Psicosis podría ser curativa. Cuando la energía reprimida y liberada enantiodrómicamente puede ser recanalizada, la personalidad consciente tiene acceso a nuevas fuentes de poder y regeneración.

Estas ideas fueron  presentadas originalmente por Jung en 1917.

Sin embargo en 1907, presentó la teoría de la existencia de cierta toxina, causal del proceso psicótico. Durante ese tiempo se encontraba aún en contacto diario con dicha clase de pacientes en la Clínica de Burghölzi y en su libro titulado Psicología de la Demencia Praecox, escribió:

Los síntomas producidos por la histerogenia son diferentes de aquellos de la Demencia Praecox. Debemos en consiguiente suponer que la disposición para el origen de esta, es bastante diferente que el de la Histeria.

‘’ Si se me permite una puramente hipótesis conjetural, podríamos aventurar el siguiente camino de pensamiento (train of thought): El Complejo histerogénico produce síntomas reparables, mientras que en la Demencia Praecox se favorece la aparición de anomalías en el metabolismo, toxinas, tal vez, que injurian al cerebro de forma más o menos irreparable, de forma tal que las más altas funciones psíquicas permanecen paralizadas...’’

Evidentemente, la posición de Jung, coincide con lo que ha pasado a denominarse Escuela Suiza, y se combina perfectamente con las ideas de Bleuler.

 

EVOLUCION

 

Respetando el criterio de   Henry Ey de ‘’reconstrucciones delirantes’’, de ‘’metamorfosis parafrénicas “ que gravitan alrededor de los grandes síndromes psicopatológicos’’, podemos decir que las Parafrenias tienen formas de comienzo consecutivas a delirios agudos (subconfunsionales y oniroides), a esquizofrenias detenidas (episodio más frecuente), a accesos maníacos o melancólicos e incluso a delirios hasta ese momento sistematizados.

Las ideas megalómanas irrumpen más tempranamente en unos pacientes que en otros , pero jamás faltan, siendo un elemento fundamental dentro del delirio que le hace sentir al parafrénico que ‘’él es el maravilloso protagonista de su fábula’’.

Estos pacientes llegan a contraer matrimonio la mayoría de las veces.

En estos enfermos Ey destaca la presencia de ‘’secuelas del proceso fundamental que le dio origen’’, elementos que llevaron a la confusión y a la inclusión de esta entidad dentro de las esquizofrenias, manías crónicas, melancolía, etc. Claro está que estos trastornos apenas son identificables en el contexto general del delirio.

Habitualmente se puede observar eflorescencias delirantes, verdaderas ‘’experiencias delirantes primarias’’, más comunes en las Formas Fantásticas y que contribuyen a su enriquecimiento.

Todos estos cuadros evolucionan con lucidez hacia la cronicidad, sin observarse el deterioro de las funciones intelectuales, las que sólo sufren el apagamiento  propio de la senectud.

La Forma Sistemática es para Ey  la más lenta en su desarrollo.

Termina en una suerte de delirio  fantástico en el que el Síndrome de Automatismo Mental persiste durante mucho tiempo, acompañado de su cortejo habitual de síntomas: voces, telepatía, lectura y eco del pensamiento’’.

La Forma Expansiva, que evolutiva por brotes, es la de mejor pronóstico por la mayor receptividad al tratamiento y por la progresiva atenuación del delirio.

Por último la Forma Fantástica evolucionaría hacia una incoherencia ideo verbal, y a un pensamiento impenetrable que es muy difícil diferenciar de los esquizofrénicos, entre los que Janzarek en 1959 los describió como formas floridas.


ESBOZO  BIOGRAFICO

 

La biografía es la verdadera historia.

(Carlyle)

 

Daniel Schreber fue un alumno destacado y un excelente profesional que llegó a ocupar cargos de gran responsabilidad ética y moral.

El núcleo familiar era perteneciente a la nobleza de la época y la figura del padre, consideramos que, aunque de breve duración, fue suficiente para permitir al hijo incorporar su amor por la Humanidad, obviamente la humanidad ‘’germana’’. Aceptamos también que el umbral de exigencia entre padre-hijo pudiera haber sido alto.

La creencia dominante era la Fe Cristiana Protestante.

Fruto de lo que denominaríamos hoy día con el rótulo de Síndrome de desgaste Psicofísico, en el aspecto laboral y en lo más profundo de su psique en una Enantiodromía causada por un debilitamiento en su Fe (crisis religiosa), se verifica el surgimiento del delirio y enfermedad.

La forma que adoptará el primero es más bien del tipo mesiánico y producto del súbito desplazamiento del Complejo del Yo y su sustitución por el Arquetipo desajustado: El Héroe.

Sin embargo se trata aquí de un Héroe mesiánico, un enviado por el Dios bueno para repara el fin del mundo.

En otras palabras, un Antrophos encargado de restituir la Fe perdida (motivo de la lucha del perro blanco contra el Demonio).

Se verifican los siguientes pasos:

Primeramente se produce la Hierogasmia, como requisito previo a la llegada del Meschiah. La sexualidad y la homosexualidad aquí representan un papel simbólico.

El Dios, como su Fe y su proyección objetal ( El Dr. Fleshig), deberá estar dicotomizado (ansiedad esquizo-paranoide).

Él será Ormuz y Fleshig Aruman.

Él es el Héroe Prometeo, remoto antecesor de Cristo, molestado por las aves que corroen sus entrañas, como castigo por haber querido redimir al mundo con el conocimiento ( los pájaros parlantes – aves estinfandilas.

La causa final del comportamiento anómalo es debida a la sobrecarga catexial del Complejo autónomo Héroe, debida a situaciones exógenas, (Stress) y Endógenas (Pérdida de la Fe, crisis religiosa, Mandato Familiar).

Este súbito desplazamiento intrapsíquico, tiene un acceso brusco aunque reconoce un pródromo etiológicamente mucho más prolongado.

Se estaría así frente a una Enantiodromía o contracorriente.

Los indicadores hallados de:

delirio en forma mística

sexualidad simbólica

la Estructuración y lógica arquetipal del delirio como así también la posterior evolución, hacer dudar del diagnóstico empleado, esto es Paranoia, considerando más conveniente y, siguiendo la clasificación dada por Kraepelin y conocida por Freud, su inclusión dentro del denominado grupo Parafrenias Sistemáticas.

El mecanismo utilizado es el de proyección-introyección. La capacidad de simbolización no se pierde, sino que elimina la represión y aflora libremente a los planos concientes.

Desde esta perspectiva, la relación con el Dr. Fleshig, podría ser considerada como un delirio de influencia.

El presunto conflicto con este doctor no es otra cosa más que el conflicto con el Dios dual, pasando también por la figura del hermano mayor muerto, el padre, el Derecho y la Justicia, hasta llegar al Sol y al Dios mismo . Su conflicto es con Dios y su carencia es la fe. Esto es lo que diferencia a Schreber de Job y le asemeja más a Nietzsche.

La alta capacidad intelectual del paciente , debió estar sin duda acompañada de una personalidad minuciosa, rígida, perseverante con psicotipo introvertido-pensante, lo que constituye el substrato morfológico previo de morbilidad. Por lo demás, se indica que si bien su nivel de educación le debió haber permitido la relativa familiarización con algunos mitologemas, esta circunstancia no inhibe el hecho de haber sido precisamente ‘’elegidos’’ los que lo fueron para la construcción de su delirio bien sistematizado e irreductible.

De la correspondencia entre Freud y Jung, surgen interesantes indicios sobre el caso Schreber.

El propio Jung, llamó la atención sobre el libro de Schreber,’’Memorias de un Neurópata’’, probablemente en el Congreso de Nüremberg o Rothenburg a Freud.

Jung ya había mencionado a Schreber en 1906, en Psicología de la Demencia Precox.

En transformaciones y Símbolos de la Libido, lo nombra nuevamente dos veces, en la primera parte (Obras Completas 5,Ap.39, nota 42 y Ap..62, nota 5).

Sin embargo, en la nueva versión de Transformaciones, revisada en 1952, dice Jung;

‘’El caso Schreber fue elaborado en su tiempo de modo muy insuficiente por Freud, cuya atención llamé yo sobre el mismo...’’

Como quiera que fuese, la primera mención elíptica a Schreber y su libro proviene de una de las cartas de Jung a Freud fechada en Küschnach, Zürich, el 17 de abril de 1910.

El 29 de septiembre de ese mismo año, Jung escribe una interesante hipótesis sobre el caso Schreber, en carta dirigida a Freud. En ella lo siguiente: 

...“Los maniqueos (padrinos de Schreber?), tuvieron la idea de que ciertos demonios, llamados arcontes, estaban crucificados o atados a la bóveda del cielo y eran los padres de la Humanidad...’’ 

Aquí, Jung realiza tres referencias que son realmente importantes. La primera de ellas es en relación al Maniqueísmo. 

Transcribiremos a continuación algunos datos que servirán para reconocer el carácter de esta religión, emparentadas con el movimiento gnóstico. El fundador de esta corriente religiosa fue Manes y ella se fundamenta en el conocido dualismo Bien vs. Mal, ambos eternos. Sin embargo en el final de los tiempos, el Bien corporizado se impondrá sobre su opuesto complementario. Hasta aquí se observa la fuerte influencia que el Maniqueísmo sufrió de la Religión persa de Zoroastro. El Bien y el Mal, no serían otra cosa que el Dios Superior (Aura Mazda) y el Dios inferior o Demiurgo (Ariman) en el delirio schreberiano. Sin embargo, el Maniqueísmo, fuertemente convertido en rival de la Santa Iglesia Católica, en especial en sus primeros tiempos, fue fuertemente combatido por ésta como herejía. 

Si consideramos la rebeldía familiar no sólo de Schreber, sino de la familia en general hacia el Catolicismo, imbuidos como eran del culto Luterano, encontraremos substrato  para la irrupción de esta forma de pensamiento en el posterior delirio del paciente. 

Esta religión no solo fue influida por el Zoroastrismo y el culto de Mitra, sino que se expandió con gran fuerza y sus ideas fueron llevadas adelante por un discípulo de Manes llamados Akuas, quien conformó la Secta de los Akuanitas, que pasó a Occidente definitivamente instalándose en la llamada herejía de Prisciliano ( aquí nos encontraremos en el más puro Gnosticismo) e influyendo fuertemente no solo en los Cataros, Cisterpinos y Valdenses, sino también en los Albigenses y los Bogomilos de quienes ya se hizo referencia.

Con todo, el creador y compilador del Maniqueísmo fue el cristiano cismático Marción, quien creó en el año 150 el primer canon de las escrituras cristianas, según Salomón Reinach.

Marción fue perseguido por sus principios gnósticos por hereje.

La segunda alusión de Jung, en su carta, está referida a los demonios arcontes...

Los arcontes son para los gnósticos en general, los príncipes del Cosmos, encargados de custodiar las siete esferas cristalinas que giran alrededor de la Tierra y que impiden que las almas se escapen del mundo. Obviamente la referencia a las siete esferas representan los siete planetas conocidos de la época. La denominación de arcónticos , fue tomada por otros sectarios gnósticos, que constituyeron un desprendimiento judeo-armenio de la Secta de Epífanes, quien a su vez había sido influido por el gnosticismo de Carpócrates, cuya doctrina combinaba elementos platónicos, aristotélicos, zoroástricos  y cristianos. Por último haremos mención al Mandeísmo, ya mencionado por el profeta Mahoma, cuyo nombre deviene de la palabra Manda (en Griego Gnosis, es decir  conocimiento).

A esta secta perteneció Manes, por lo cual se reseñará brevemente su credo.

El Mandeísmo posee un libro sagrado denominado Ginza, y sus adeptos se denominan Nazir, de donde se deriva  la palabra Nazarenos, cuya traducción más aproximada es Los Puros. Si bien toman  elementos del Cristianismo, son enemigos de éste considerando a Jesucristo como un impostor y como un verdadero profeta a San Juan Evangelista, muerto a instancias de Salomé, la hija de Herodes.

Continuando con la cita de Jung, la tercera alusión interesante está constituida por... 

...Los llamados arcontes, estaban crucificados o atados a la bóveda del cielo y eran los padres de la Humanidad... 

La connotación de estar  atado a la bóveda del cielo, remite espontáneamente  al Mito de Prometeo encadenado o si se quiere al arquetipo del redentor primigenio, condenado a ver sus entrañas devoradas por las aves enviadas por Zeus (Demiurgo), para su castigo, por haber iluminado con su fuego a los hombres... 

En la respuesta de Freud a esta carga, de fecha 1 de octubre de 1910, desafortunadamente, no se ahonda en estos datos que interpretarían, como  se trata de demostrar el delirio Schreberiano. 

Freud escribe en referencia a Schreber... 

La reducción al Complejo nuclear resulta fácil, su esposa se enamora del médico (Fleschig) y conserva durante años su retrato sobre su escritorio. El (Schreber) naturalmente, también pero en la mujer tienen lugar frustraciones, también falla la descendencia, se llega así al conflicto; ha de odiar a Fleschig como rial, pero le ama, debido a su predisposición y a la trasferencia a partir de la primera enfermedad. 

Así queda dispuesta al disposición infantil y tras Fleschig surge muy pronto el padre... 

En todo caso, surgirá un estudio sobre Schreber y las gentes  podrán creer que he establecido la teoría a partir del libro...(!) 

En carta dirigida a Jung y fechada el 31 de octubre de 1910, nuevamente Freud hace referencia a Schreber esbozando una teoría interpretativa. 

En primer término, el Complejo paterno: Fleschig – Padre – Dios - Sol, constituye una serie por completo evidente. El Fleschig ‘’medio’’ alude a un hermano que en la época de la enfermedad ya era ‘’bienaventurado’’ como el padre, es decir :había fallecido. 

Los testículos del cielo o reinos divinos anteriores (senos!!), son las mujeres de la familia, los reinos divinos posteriores (nalgas!!), el padre y su sublimación, Dios.

El complejo de castración es más evidente...

Si bien en una nueva carta de Jung a Freud del 19 de marzo de 1911, éste le manifiesta el placer ocasionado por la lectura del Schreber de Freud, el 14 de noviembre del mismo año Jung escribe nuevamente a Freud lo siguiente:

...Aquel pasaje de su análisis de Schreber en el que se  tropieza Ud. con el problema de la libido (naturaleza de la libido, cuya retirada de lugar a la pérdida de realidad) es uno de los puntos donde la senda de mis ideas se cruza con una de las suyas. Opino precisamente que el concepto de libido de los Tres Ensayos ha de ser ampliado en cuanto al aspecto genético, a fin de que la teoría de la libido pueda ser aplicada a la demencia precoz.. 

Como última referencia, citamos un párrafo de la carta de Jung a Freud de fecha 11 de diciembre de 1911, preanunciando la posterior ruptura, y en la cual el Psicólogo suizo hace nuevamente referencia a la concepción libidinal de Freud en aplicación al caso Schreber... 

...”Por lo que respecta a la libido, he de confesarle que su observación en el análisis de Schreber ha despertado en mí un tonante eco. Tal observación: es decir la duda en ella expresada, ha despertado de nuevo todo aquello que me ha dificultado tan extraordinariamente la aplicación durante años de la teoría de la libido a la Demencia Precoz. El déficit en cuanto a la función de la realidad en la demencia precoz, no se puede reducir a la represión de la libido (definida como hambre sexual), o al menos yo no logro. Su duda me muestra que este problema no es tampoco solucionable así, con arreglo a su concepción... 

Lo esencial es que intento sustituir al concepto descriptivo de libido por otro genético. 

Del comentario de estos fragmentos de la correspondencia entre Freud y Jung, se deduce que éste último se hallaría más inclinado en la elucidación, mediante la comparación de los Mitologemas primigenios con las raíces  del delirio Schreberiano de la etiología del mismo. 

Por lo demás, es manifiesta la no aceptación el concepto de libido sexual, y la consiguiente represión libidinal, en cuanto a su aplicación en los procesos psicóticos. Con ello, si bien Jung no lo refiere expresamente hasta 1957, la crítica de esos dos puntos llevan necesariamente a una nueva vía de interpretación, donde la homosexualidad juega, si es lo que cumple, un papel secundario, al aspectarse la libido como una configuración energética genética, que preanuncia la teoría arquetipal.

De cualquier forma, Freud reconoce la existencia de dos vías interpretativas, cuando escribe en el inicio de su estudio sobre Paranoias: 

‘’Éste breve apéndice al análisis de un paranoico puede contribuir a demostrar cuán fundada es la afirmación de C. G. Jung de que las fuerzas productoras de Mitos en la Humanidad no se han extinguido, sino que crean hoy en las Neurosis los mismos productos psíquicos que en las épocas más antiguas.’’ 

Y más adelante: 

‘’A mi juicio, no puede tardar en llegar el momento de ampliar un principio que nosotros los psicoanalistas hemos sentado hace ya largo tiempo, agregando a su contenido individual ontogénico, su complemento antropológico filogenético. Hemos dicho que en el sueño y en la Neurosis, volvemos a hallar al niño con todas las peculiares de su pensamiento y su vida efectiva, agregaremos ahora que también encontramos en él, el salvaje, al hombre primitivo tal y como se nos muestra a la luz de la Arqueología y la Etnología. 

UNA ANAMNESIS FILO Y ONTOGENICA 

La contribución de los datos biográficos de Schreber llevaría a su inserción en el modo social de la época, siendo factible, de esta forma llegar a un compenetración con el arquetipo colectivo del que se estaba imbuido, a modo de comprensión fenoménica, Daniel Schreber, ya en las pautas directrices de su Complejo del yo (personal) como así también su posterior alteración patológica (hiperdimensionamiento arquetipal), con el fin de rebozar la tesis de base. 

Schreber vivió en la pequeña región de la baja Sajonia. 

El Reich alemán, compuesto por diversas nacionalidades sumamente marcadas, sufrían los coletazos del movimiento romántico expresado en el Sturm und Drang. El Misticismo alemán , Swedenburg, por citar sólo a uno, que posteriormente corporizado en Wotan, produjera una de las peores proezas de la Humanidad se revelaba de alguna manera en sus cimientes. La tesis que aquí cabe es que en la Historia, si se producen cambios bruscos, estos en verdad han venido siendo enunciados desde tiempo atrás. La ‘’idea’’ de una Germania unida defensora de los valores occidentales contra el avance de la ‘’barbarie’’, era un pívot mental, al cual, difícilmente la psique colectiva alemana podía (puede) renunciar. 

Los seis años de Daniel Paúl, se correlacionan con la decadencia de la casa real de Sajonia y el éxito de Prusia, brazo ejecutor de la Alemania militarista, se impone entre los austriacos en la batalla de Sadowa. El rey de Prusia, pasa a serlo de la Confederación Alemana del Norte. Cuando en 1871, se produce la codiciada victoria sobre Francia, eterna rival y codiciada presa, Daniel P. Schreber era un joven abogado de 19 años, quien citando a Jorge Sauri ‘’Debió vivir con entusiasmo estos acontecimientos según surge de sus afirmaciones ratificadoras del poder de la Volksgeist:

Tengo indicaciones relativamente seguras de que el crudo invierno del año 1970/72, fue algo decidido por Dios para inclinar la suerte de la guerra a favor de los alemanes...’’ 

Al respecto, si bien el ímpetu nacionalista, no sólo característico de los Alemanes de la época, contradice con esta aseveración, queda en gran duda, el saber que tipo de indicaciones relativamente seguras, tenía Schreber para afirmar que Dios se había decidido a favor de los alemanes. Conociendo su caso a posteriori, aquí se podría señalar un pródromo de su posterior afección. 

La familia del paciente, como se vio respondía a una especial clase social: alta, aristocrática y obviamente elitista. Estas atribuciones necesariamente traen como contrapartida la xenofobia combinada con una supuesta sensación de superioridad no solo económica o social, o en cuanto a calidad de vida se refiere, sino también en esa creencia de superioridad psicofísica intelectual de corte imperial y chauvinista y que remite directamente a las teorías de Gobineau y Steiner. 

Como quiera que fuese, el segundo Reich, promovido por la potencia hegemónica ‘’unifica’’ a Germania en consecución con una larga matriz arquetípica que encontramos desde Otón 1, hasta el propio Wagner.

Peipzig, a principios del S. XVIII, había sido el lugar físico de la familia Schreber, allí había establecido su fama y su proyección socio-económica y allí también se había encumbrado ante sus pares de la aristocracia germana (a la cual también pertenecía Fleschig).

El ‘’Sentido de la familia  y más aún en estas circunstancias, está estrechamente ligado al de ‘’descendencia’’, lo cual responde en gran parte a la necesidad de extender su supervivencia familiar no sólo en el marco sincrónico sino también en lo histórico-diacrónico.

Daniel Paúl pues, es imbuido, probablemente aún antes de su nacimiento de las expectativas familiares al respecto.

Estas pasan linealmente de lo consciente –consciente a lo consciente inconsciente (inconsciente personal) y a lo inconsciente inconsciente (inconsciente colectivo).

Así pues  las realizaciones conscientes serían las de obtención de un título  profesional, de reconocimiento social y trampolín de aspiraciones ulteriores de índole política, ideológica y siempre mesiánica (Germania como guardiana de Occidente ), Lo consciente –inconsciente, como muy bien desarrolla Jung en su ensayo Wotan (consideraciones sobre la Historia actual) y el propio Jorge Luis Borges en Deutsches requiem. Todo ello  unido a la transmisión en el tiempo, es decir matrimonios, conveniencias sociales y económicas, etc. Esta composición de vida es característica de lo que se podría denominar ‘’clanes familiares’’, para ejemplificar los cuales, se remite, salvadas  diferencias, objetivos y temporalidad a ejemplos varios como la Sacrata  familia , el Clan Kennedy o el grupo Onassis. Este arquetipo de mandato familiar se patentiza en series televisivas de alto rating, en especial en U.S.A. (Dallas, Falcon Crest, Dinasty, etc. y aún en determinadas tiras ‘’cómicas’’ como ser el clan Mc. Pato, de Disney (11) de tremendo impacto en la masa. 

Daniel Schreber no se hace aristócrata, sino lo es aún antes de nacer. En él se encarnara ese mito familiar fundante (inconsciente-inconsciente). 

De F. Baumeyer, ‘’The Schreber’ case’’, encontramos otro dato interesante.

Ya en la Universidad, Daniel Paúl Schreber, había militado en una de las tantas organizaciones estudiantiles presentadas bajo el aspecto de logias secretas, las Schlverein.

Estas asociaciones se caracterizaban no sólo por mantener toda la carga romántica-mesiánica y, a la vez trágica del espíritu alemán, sino también ejercían una xenofobia contra los elementos judíos y eslavos, en quienes el propio Schreber veía el peligro, debiendo rendir una heroica y trágica batalla contra esas fuerzas obscuras de la humanidad y perecer wagnerianamente en el Ragnarok, reservado a los guerreros nórdicos.

Este mito étnico, responde al inconsciente colectivo, tal como Sigfrido o Lohengrin.

Los grupos estudiantiles, se presentan en una forma cerrada, algunos con iniciaciones de tipo esotérico. Algunas de estas tradiciones aún subsisten en ciertas Universidades y Colleges de EE.UU. Y Europa. Se caracterizan como se mencionó con una forma maniqueísta de pensamiento, típicamente adolescente. 

De ella introyectará el concepto clasista  y mediante este grupo le será permitido proyectar características  desagradables ‘’adjudicadas a los otros’’. (11) 

Nada de su biografía conocida, hace sospechar que el joven Schreber haya siquiera desatendido por un tiempo sus obligaciones como estudiante y destinatario del mandato arquetípico familiar. (12).

Prosiguiendo con la sucinta anamnesis encontramos un matrimonio en la vida de Schreber relativamente tardío. Caso contando treinta y seis años con la hija de un empresario teatral de apellido Behr.

El nombre de su esposa fue Sabina. Sin embargo este rapto Schreberiano, no es equiparable al episodio que protagonizaron los jóvenes romanos al raptar a las nobles sabinas para procrear el futuro imperio romano.

En el plano objetivo, el hecho de haber desposado una plebeya, no inhibió sus contactos sociales aunque una lectura del plano subjetivo, podría plantear el señalamiento de que quizás éste fue un motivo interviniente en la ya dicha no descendencia del héroe como requisito del mismo. Parecería ser que este matrimonio fue realizado por amor, sin perjuicios de que, como refiere el Dr. Sauri, consta en la historia del caso Schreber del Hospital de Sommenstein, ‘’Llegó a hablarse de divorcio’’. 

Si tomamos en cuenta la hipótesis descripta, ésta coincidirá con la hipótesis que se trata de plantear. 

Otro dato interesante, desde el punto de vista de la semiología fue el hecho de que el mayor de los hermanos de Schreber, quien por su mandato familiar debía tener en alto las banderas  familiares, Gustavo se suicidó a los 36 años de edad, la misma edad en que se casará Schreber, el primero de ellos después de trabajar como perito químico forense. 

Otra hermana, Sidonie, parece haber padecido alteraciones nerviosas muriendo en 1924.

En todo caso, podría sugerirse un emergente patológico de una familia estricta en sus mores, endogámica y cerrada.

Así pues Daniel Paúl Schreber, se me antoja como un aprendiz de Dios que comete una aparente "gaff", al desposarse con una plebeya que no le da descendencia, mientras que por otra parte cumple el requisito señalado por Campbell acerca de la no descendencia de los héroes. 

Queda una duda flotando en las Prafrenias. ¿No existirá, aunque más no sea un porcentaje de realidad en el delirio? 

En última instancia el mito que vivió Daniel Paúl, no fue el de Sigfrido sino el de Icaro, que fabricó alas de cerca para acercarse a su Dios, el Sol, siendo estas prontamente quemadas por Helios y precipitando a la desafortunada víctima no ya al Helesponto sino a los abismos de la locura. 

 

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NOTAS

 

Si ello fuera posible, en efecto Freud sugiere que el mecanismo podría ser el segundo momento de la represión. J. Lacan arriba al concepto de la hiancia y la forclusión.

Hiancia. 

Como se pretende demostrar en la última parte de este trabajo; una anamnesis filo y ontogenética.La libertad de elección está comprendida sin embargo dentro del determinismo filo y ontogenético del cual es derivante el mandato arquetípico familiar, el cual en este trabajo se utilizan como sinónimos.

Daniel Gottlieb Schreber 1808-1861. Hacia sus últimos años una viga cayó sobre su cabeza, lo que le produjo un estado jaquecoso constante y asténico. 

Nietzsche, Frederich: ‘’Así hablaba Zaratustra’’.O. Comp. 

Se retoma el concepto el concepto junguiano acerca de la enfermedad mental  como agente curativo de la Psique. Podría buscarse el paralelismo orgánico en las bases de la Homeopatía unicista. 

Exacerbado por la herencia ancestral germana. 

En efecto, ya desde sus tiempos de integrante de la logia estudiantil vivía como inminente irrupción los supuestos peligros del esclavismo y del judaísmo. 

Cristo mismo, es decir el héroe mesiánico, nuestro Señor, es denominado bíblicamente  el Nazareno. 

Se sugiere como aplicación del tema el libro de Ariel Dorfman y A. Bachelar, Para leer al Pato Donald.

Este mecanismo es denominado por C.G.Jung como ‘’’Proyección de la sombra en los otros’’. 

Sobre el tema de las logias estudiantiles se sugiere la lectura del libro de M. Freud: S.Freud mi padre.  

 

Horacio Ejilevich Grimaldi